Se cumplen dos años de la jornada en la que San Juan fue noticia nacional por algo que no terminó en tragedia de casualidad. Momentos de desesperación y angustia se vivieron en el Hipódromo del Jockey Club, cuando cientos de personas se acercaron a disfrutar una de las tradicionales visitas del Hollywood Park.
Sin embargo, una falla en uno de los aparatos sembró el terror. El Discovery, uno de los juegos más concurridos, se rompió y 31 personas quedaron suspendidas en el aire durante casi 4 horas. Se trata de una rueda gigante que gira sobre su eje y es elevada a las alturas por un brazo mecánico sostenido desde la base.
Fueron momentos de tensión extrema, donde parecía que la tragedia podía ocurrir en cualquier momento. Abajo, amigos y familiares rompían en llanto. El aparato se detuvo cuando giraba a más de 20 metros de altura. Intervino personal de Bomberos con una grúa especial para rescatar una a una a las personas atrapadas, muchos de ellas menores.
¿Qué pasó? El juego ya había dado la primera vuelta de 360º y se encaminaba al segundo giro, pero se escucharon crujidos y en un momento la rueda quedó trabada en uno de los puntos de máxima altura. Tanto los espectadores como los participantes empezaron a notar que algo estaba mal, pues la rueda continuaba girando, pero ya no bajaba a la superficie.
Los encargados cruzaban miradas, hasta que después de varias vueltas reconocieron la falla y de inmediato se desató la locura. Los 31 estaban atrapados en las alturas, a la intemperie, boca abajo y sin saber cuándo iba a terminar la pesadilla. Abajo, la situación también se descontroló: los familiares arremetieron contra los encargados y hubo gritos, insultos y llanto.

Además colocaron una colchoneta inflable gigante para poder amortiguar cualquier posible caída y asistencia de ambulancias y hasta un psicólogo, explicaron las autoridades.
Los gritos desesperados de quienes quedaron colgados erizaban la piel. Y el paso de las agujas del reloj era eterno. Al tocar tierra, las víctimas eran atendidas por un equipo médico. Muchos terminaron con náuseas, vómito y mareos, pero afortunadamente ninguno sufrió heridas de gravedad.
Diez días después del hecho, el juez Carlos Lima y cuatro ingenieros de la Universidad Nacional de San Juan se hicieron presentes en el predio para inspeccionar el Discovery. Tal como lo había solicitado la Justicia, la UNSJ aportó a la tarea ingenieros eléctricos, uno de ellos especializado en higiene y seguridad, uno mecánico y otro electromecánico.

Con los resultados en manos, se resolvió procesar sin prisión preventiva al dueño del Parque, Alfredo Rodríguez Siuffi, por el delito de "lesiones leves" en concurso real contra 3 personas: tenían golpes, laceraciones, etc. Antes, le habían trabado un embargo por 200.000 pesos.
La pericia de los profesionales determinó "una falta total de mantenimiento y controles" por parte de la empresa. También, cosas básicas como el aceite lubricante tenía una viscosidad que daba cuenta de un lubricante viejo. Además, el aparato tenía dientes rotos en unos engranajes y "fatiga" en algunas piezas.
