El presidente Alberto Fernández dijo que llevará al Congreso un proyecto que acompañará la ley de despenalización del aborto, que tiene como objetivo garantizar la alimentación de la madre desde el embarazo hasta que su hijo tenga dos años.
"Si la mujer quiere tener el hijo, la falta de recursos no será una excusa. El Estado le garantizará una adecuada alimentación", subrayaron fuentes conocedoras de los planes del presidente, quien ayer ratificó desde Francia que su gobierno irá más allá de la despenalización del aborto.
"La ley de aborto que vamos a presentar es una ley integral", señalaron las fuentes citadas por la agencia oficial de noticias Télam. El Plan de los 1.000 días (tal como se denominará) que está delineando Fernández, que consiste en que el Estado garantiza a la madre su alimentación y suplementos necesarios durante el embarazo, y luego monitorea al progenitor hasta los dos años.
El mandatario tienen previsto anunciar este proyecto el próximo 1 de marzo, durante la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso en el marco de la Asamblea Legislativa.
"Voy a mandar una ley que termine con la penalización del aborto y permita la atención de cualquier aborto en los centros de salud pública", dijo ayer Fernández, durante una conferencia en el Instituto de Estudios Políticos de París (Science Po París).
"En la Argentina el aborto es un delito. Es un extraño delito en el que casi nunca se condena a ninguna mujer por aborto, pero sabemos que existe", sostuvo el jefe de Estado más temprano.
Además, remarcó que "el problema es que en Argentina todo aborto es clandestino" y dijo que "el problema es más agudo si la clase social es más baja. Si es pobre, toda su vida corre peligro".
Al responder preguntas de los alumnos durante la clase magistral que brindó en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciense Po París), Fernández dijo que "no es verdad que no tenemos plan (económico para lograr acuerdos con acreedores). Es verdad que no lo contamos. Y no lo contamos porque estamos en plena negociación. Sería descubrir las cartas. Estamos jugando al póker y no con chicos".
En ese marco, un joven que trabajó en la gestión macrista preguntó: "¿Qué responsabilidad tiene el peronismo por la situación económica que usted describe, dado que gobernó muchos años?".
"El peronismo tuvo muchas culpas, pero muchas más culpas tuvieron los que se fueron. Dejaron muchos más problemas los demás", sentenció Fernández.
Pero la respuesta no quedó ahí: el Presidente también aseguró que desde el peronismo "somos expertos en resolver problemas que otros dejaron" y añadió que "no tiene sentido repartir culpas" porque "lo único que nos tiene que preocupar es que hay un 40 por ciento bajo la línea de la pobreza". "Te estoy conociendo hoy y no querría contradecirte, no hablaría bien de mí. Pero creeme que nos hemos cansado de resolver problemas que otros han dejado", dijo el mandatario argentino.
Fernández siguió con el tono crítico y cuestionó que Mauricio Macri "gobernó con dogmas, pero haciendo lo contrario a lo que indicaban esos dogmas. Habría sido mejor manejar la realidad".
"En materia económica son muy nocivos los dogmas. La libertad de los mercados a veces te trae problemas" enfatizó el jefe de Estado, quien agregó como un guiño a los países que visitó en su gira por Europa: "Las grandes potencias regulan mucho la economía para evitar problemas".
