Cuatro más. Por los años que Messi y Barcelona extenderán el nuevo contrato. Por la próxima campaña, Lio cobraría 30 millones de euros netos. 

El astro argentino Lionel Messi dejará la ciudad de Rosario, luego de celebrar su casamiento con Antonela Roccuzzo, y continuará sus vacaciones en Barcelona, mientras aguarda la definición de las negociaciones para firmar la renovación de su contrato en el club catalán.

En relación al contrato referido, las conversaciones entre Jorge Messi, su padre y representante, y el presidente de Barcelona, Josep María Bartomeu, comenzaron en enero pasado y avanzaron al punto que ambas partes reconocen que faltan de apenas ‘detalles’ para la rúbrica.

Messi, de 30 años, tiene contrato vigente hasta mediados de 2018 y la renovación se firmará por cuatro años, con la particularidad de que podría tratarse del último vínculo con el club catalán. De esta forma, habrá que ver si se cumple el sueño que tendría Messi de jugar en el país con la camiseta de Newell’s.
Si todo transcurre en los carriles normales, el club Barcelona hará el anuncio del nuevo acuerdo en la semana que empieza el domingo 16 de julio.

De acuerdo con las especulaciones de la prensa local, la entidad catalana le ofreció al crack rosarino una ganancia de 30 millones de euros netos por temporada hasta 2022.

El futbolista tendrá vacaciones hasta el miércoles 12, día en el que deberá presentarse en la Ciudad Deportiva de Barcelona para someterse a los exámenes médicos de rigor previos a la pretemporada.
El inicio de la próxima campaña será muy exigente para el argentino con la gira por Estados Unidos, donde el equipo de Ernesto Valverde, nuevo DT tras la salida de Luis Enrique, se enfrentará con Juventus de Italia, Manchester United de Inglaterra y Real Madrid, entre el 22 y 29 de julio.

A comienzos de agosto, el domingo 6, Barcelona disputará el tradicional torneo amistoso Joan Gamper con Chapecoense de Brasil y cinco días más tarde tendrá su primer partido oficial en la temporada cuando se enfrente nuevamente con Real Madrid, de local, en el juego de ida por la Supercopa de España.

 

El Pelusa, sin rencor

Diego Armando Maradona ironizó ayer con su ausencia en el casamiento del astro argentino Lionel Messi, al bromear que su invitación “se perdió en alguna parte”.

El exfutbolista y director técnico del seleccionado argentino aclaró que el hecho de no haber sido participado de la boda “no cambia la opinión” que tiene sobre “La Pulga”, a la que dirigió en el Mundial de Sudáfrica 2010. “Mis felicitaciones. Que tenga muchos hijos sanos. Él sabe que lo quiero mucho. La invitación a la boda se perdió por alguna parte, pero eso no cambia mi opinión sobre él”, comentó el capitán del último seleccionado argentino campeón del mundo.