"Es un objetivo. Ahora que estamos en el baile, hay que seguir bailando. Nos gustaría seguir, con todo el respeto que hay que tener con Croacia. Esperemos estar a la altura", expresó el entrenador, palpitando el duelo con el conjunto croata en semifinal. Y agregó: "El primer objetivo es pasar la fase de grupos, después pasar a cuartos, ahora estar en una semifinal… Estamos a un pasito. Con máximo respeto, estamos muy cerquita".

A su vez, el técnico destacó el "espíritu y sacrificio de lucha" de sus jugadores para reponerse del golpe del agónico empate de Países Bajos: "Tiene un espíritu de saber afrontar en cada momento las situaciones. No merecimos llegar a los penales. Aun así, el equipo siguió dando la cara. Un partido difícil, complicado. Ellos plantearon un partido extraño. Lo teníamos controlado, pero esto tiene el fútbol, un deporte tan lindo. Cuando creés que está todo terminado, no se termina".

En ese sentido, destacó las "pruebas de carácter" que el equipo dio a lo largo de la Copa del Mundo y que "muestra facetas que requiere el partido en cada momento." A su vez, reconoció que las modificaciones en los 90" "no salieron bien" pero dejó en claro que "son decisiones que tenés que tomar en el momento". Y añadió: "Hay veces que tenés que defender. Como jugaron ellos, te obligan a que tengas que defender. Te meten tres delanteros de 1.90 y tenés que defender. Eso es lo que tiene el equipo: sabe en cada momento qué es lo que tiene que hacer. Los últimos 10 o 12 minutos fueron el momento de mayor dificultad", expresó el entrenador que al final envió condolencias a familias de su pueblo, Pujato, que perdieron integrantes por un accidente.