Estaba en plena adolescencia. Juan Alamino tenía 16 años y lógicamente cada fin de semana sobraban los cumpleaños de 15 de amigas o compañeras. Pero el destino quiso que en un cumpleaños, "Juanchi" encontrara lo que terminaría siendo hoy su profesión. Roberto Alós, su profesor de Educación Física en la Primaria le vio condiciones y lo citó al otro día a entrenar en Hispano y el pibe se fanatizó. Hoy tiene 23 años y después de haber jugado la LigaA1 con Obras ahora jugará la Liga Metropolitana con el Club Ciudad de Campana en Buenos Aires.

"Es la forma más random que puede existir para empezar un deporte", cuenta "Juanchi", el espigado punta-receptor que con su 1,98 metro marca presencia en la cancha. El chico venía de dejar el fútbol porque a sus 15 años sus padres decidieron que se enfocara en los estudios. Pero un año después, el vóley se le cruzó en su camino: "Era un cumple en Banco Hispano y me encontré con quien había sido mi profe, me dijo ´te veo altura´ vení y probá. Claro a esa edad ya medía 1,70 metro", expresa. Alamino nunca antes había jugado al vóley pero al otro día decidió hacerle caso a su ex profesor y fue: "Me gustó. Al principio empecé como un pasatiempos pero después le agarré el gustito a lo competitivo y empecé a ponerme metas", sostiene y agradece a los otros entrenadores que lo formaron para ser el jugador que es hoy: Juan Montañez y Facundo Hogalde.
Seguramente nadie en su familia imaginó alguna vez que sería voleibolista. Es que Alamino viene de una familia marcada por el fútbol: su abuelo materno es Alberto "Pelado" Paz, uno de los jugadores gloriosos de Sportivo Desamparados, su mamá Rosana, en tanto, es árbitro de fútbol. Es por eso que desde pequeño, Juanchi estuvo siempre ligado al fútbol: desde los 5 y hasta los 15 años jugó en "Catita Moreno". ¿Su posición? Lógicamente delantero de área, por su altura.

El punta-receptor recuerda que desde chiquito siempre soñaba con triunfar en el fútbol: "Siempre soñaba con salir de San Juan y jugar en Boca o River, como sueña todo chico que juega al fútbol pero el destino quiso que saliera de mi provincia pero para jugar al vóley", manifiesta.
Y claro, comenzó de grande en el vóley pero por sus condiciones y su talento fue creciendo no solo en altura sino también como profesional en la disciplina que eligió. Viene de jugar en Obras la Liga (quedó eliminado en Cuartos con Policial) y en un Tour de Mar del Plata se contactó con dirigentes de Campana que lo contrataron para jugar la Metro que comienza el 23 de este mes. "Es un lindo club que tiene como objetivo pelear lo más lejos posible. Para mí será una oportunidad única porque es la primera experiencia fuera de San Juan y en este torneo hay un nivel magnífico asi que servirá como una vidriera", comenta. "Mi sueño es algún día jugar en el exterior y porqué no representar a mi país, eso sería lo máximo pero voy paso a paso".
