El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, descartó ayer que su país vaya a "deponer las armas" ante la invasión de tropas rusas y afirmó que estaba por recibir "equipamiento" enviado por los países aliados.
"Estoy aquí; no vamos a deponer las armas, vamos a defender a nuestro país", dijo el mandatario por redes sociales, descartando una capitulación.
Alemania rompió ayer con su tradicional política de no exportar armas letales a zonas en conflicto y autorizó el suministro de 1.000 lanzacohetes antitanque y 500 misiles Stinger a Ucrania.
"El ataque ruso marca un punto de inflexión. Es nuestro deber hacer todo lo posible para ayudar a Ucrania a defenderse del ejército invasor de (el presidente ruso Vladimir) Putin", tuiteó el canciller alemán, el socialista Olaf Scholz.
El cambio podría significar un rápido aumento de la asistencia militar europea a Kiev porque gran parte de las armas y municiones del continente son fabricadas en Alemania, lo que le da a Berlín el control legal sobre su transferencia.
Estados Unidos, por su parte, anunció una ayuda de 600 millones de dólares, 350 millones en asistencia militar, según reveló el secretario de Estado, Antony Blinken.
Esa ayuda incluye armas, blindajes y otros equipos para el gobierno de Ucrania para que pueda resistir y luchar contra las fuerzas invasoras de Vladimir Putin. El anuncio fue hecho por funcionarios norteamericanos del Pentágono ayer y representa una fuerte ayuda prometida por el presidente Joe Biden al presidente ucraniano Volodomir Zelenski.
Entre el material que llegará a manos de las tropas defensoras se encuentran los Javelin, poderosos sistemas antitanque que podrían penetrar una de las armas más poderosas del Kremlin hasta inutilizarlas. "Los Javelin estarán en este próximo tramo como lo habían estado en tantos tramos en el pasado", dijo un alto funcionario de defensa a los periodistas del Pentágono ayer.
El misil, producido por Raytheon, puede ser transportado por un soldado y utilizado para inutilizar tanques y otros objetivos blindados de las fuerzas invasoras del dictador de Moscú. Forman parte de un paquete de ayuda extra aprobado por Washington que incluye armas y blindajes para defenderse de las "amenazas blindadas, aéreas y de otro tipo a las que se enfrentan ahora", anunció ayer el Departamento de Estado.
El presidente de EEUU, Joe Biden, condena el ataque ruso y gastó un enorme capital diplomático en contrarrestar la invasión a Ucrania. Pero de ahí a intervenir militarmente en defensa de Ucrania hay un abismo que Biden no parece estar dispuestos a cruzar por el momento.
Esta postura tiene algo que ver con los instintos no intervencionistas del presidente Biden: nunca fue partidario a la intervención en Libia, ni a incrementar las tropas en Afganistán. De igual modo, sigue defendiendo enérgicamente su orden de retirar las fuerzas estadounidenses de Afganistán el año pasado a pesar del caos que la acompañó y la catástrofe humanitaria que dejó a su paso.
Por su parte, el jefe diplomático de su gobierno, Antony Blinken definió una seguridad nacional estadounidense más enfocada en combatir el cambio climático, luchar contra las enfermedades globales y competir con China que en términos de intervencionismo militar.
Además de EEUU, se supo ayer que un cargamento de municiones de uso "estrictamente defensivo" enviado por Polonia llegó a Ucrania, reveló el ministro de Defensa polaco, Mariusz Blaszczak, en su cuenta de Twitter.
Reunión de las Naciones Unidas
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reunirá hoy para votar una convocatoria extraordinaria de la Asamblea General sobre la invasión rusa de Ucrania que tendría lugar al día siguiente, en un nuevo intento de condenar la ofensiva rusa sin el veto de Moscú.
La reunión, la cuarta celebrada desde el lunes sobre la crisis en la exnación soviética, fue solicitada por Estados Unidos y Albania y tendrá lugar hoy a las 17 horas de la Argentina, según reportó la agencia de noticias Europa Press.
La convocatoria se dio a conocer un día después de que Rusia, que es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo, vetara una resolución del máximo órgano ejecutivo para deplorar "la agresión" contra Ucrania.
Para que se adopte la reunión extraordinaria de la Asamblea General bastaría con que nueve de los 15 miembros del Consejo de Seguridad voten a favor, ya que este tipo de solicitudes no incluyen la posibilidad de veto de los cinco miembros permanentes, por lo que Rusia no podrá oponerse a ella.
El objetivo de convocar esta sesión es "que los 193 miembros de la ONU se posicionen" sobre la guerra que estalló por la invasión rusa de Ucrania y sobre "la violación de la Carta de las Naciones Unidas", dijo un diplomático que pidió el anonimato, citado por la agencia de noticias AFP. Ucrania quiere privar a Rusia de su derecho de voto en el Consejo.
Soldados, cerca de Chernobil
Rusia difundió ayer imágenes grabadas en la zona de exclusión de la central nuclear de Chernobil, tres días después de que la planta fuese tomada por sus tropas y generara preocupación entre las autoridades ucranianas.
Un video publicado ayer por el Ministerio de Defensa ruso muestra a soldados patrullando cerca de la central nuclear, junto a un tanque, reportó la agencia de noticias AFP. A continuación, un soldado dice con el rostro cubierto que los niveles de radiación están "bajo control" y afirma que "la protección de la zona se está llevando a cabo (conjuntamente) con la Guardia Nacional de Ucrania y el personal civil que trabaja aquí".
Previamente, el Gobierno ucraniano había declarado que el personal de la planta había sido evacuado. Kiev advirtió que había registrado niveles preocupantes de radiación en Chernobil, pero el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) estimó luego que los niveles no presentaban "ningún peligro para el público".
El aumento de la radiactividad puede deberse a la agitación militar que podría haber removido la tierra y levantado polvo contaminado. Las tropas rusas tomaron el control de la central nuclear el jueves tras combates con las fuerzas ucranianas, en el primer día de invasión al país europeo. La central sufrió el peor accidente nuclear de la historia el 26 de abril de 1986 cuando explotó uno de los reactores en una época en la cual Ucrania integraba aún la Unión Soviética.
Reacción de Cuba
El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores informó que su Embajada en Ucrania se mantiene en funciones, mientras abogó por "la solución pacífica y negociada del conflicto", que ha escalado a una guerra lanzada por Rusia.
Cooperación latina
Las cancillerías latinoamericanas acordaron trabajar de manera conjunta en la asistencia de sus ciudadanos que viven en Ucrania, a través de un mecanismo de cooperación consular, informaron ayer fuentes oficiales argentinas.
Sintonía con Japón
Los responsables de Exteriores de Japón y EEUU, Yoshimasa Hayashi y Antony Blinken, destacaron la necesidad de mejorar las capacidades de disuasión y respuesta de la alianza que forman ambos países a raíz de la invasión rusa de Ucrania.
Arrestos en Rusia
Más de 400 personas fueron detenidas en Rusia en el tercer día consecutivo de protestas contra la invasión de Ucrania, informó ayer la ONG de derechos humanos OVD-Info, que elevó a más de 3.000 la cifra total de arrestos desde el inicio de la ofensiva.
