En el sexto día de la invasión de Rusia, ayer se encendían señales de alerta por un convoy ruso con dirección a Kiev, la capital de Ucrania.
El convoy incluye vehículos blindados, tanques, artillería y vehículos logísticos, y se ubicaba a menos de 30 kilómetros de Kiev, donde se volvieron a escuchar las sirenas antiaéreas ayer por la mañana.
Estados Unidos inyectó ayer una señal de cautela a los persistentes informes del progreso militar ruso, incluido el convoy masivo que se dirige a Kiev y que, según fuentes del Pentágono, se ha desacelerado por la escasez de alimentos y combustible, y problemas logísticos.
Un alto funcionario de Defensa dijo que Estados Unidos ha visto columnas militares rusas literalmente quedarse sin combustible y, en algunos lugares, quedarse sin alimentos, y que la moral de las tropas está bajando como resultado. Pero el funcionario agregó que es importante ser pragmático. Los rusos todavía tienen una cantidad significativa de poder de combate que aún no se ha aprovechado, y "se reagruparán, se ajustarán, cambiarán sus tácticas", advirtió.
Rusia advirtió ayer a los residentes de la capital, Kiev, que huyan de sus casas y lanzó una lluvia de cohetes sobre la segunda ciudad, Járkov, mientras los comandantes rusos, que no han logrado una victoria rápida, cambiaron sus tácticas para intensificar el bombardeo de las ciudades ucranianas.
Imágenes de satélite tomadas el lunes muestran un convoy militar ruso al norte de Kiev que se extiende a lo largo de unos 64 kilómetros, sustancialmente más que los 27 kilómetros de los que se había informado antes.
El funcionario afirmó a periodistas que no estaba claro si el convoy en sí se había estancado, pero que no estaba avanzando mucho. "Los rusos se han sorprendido por algunos de los problemas de moral que están experimentando y creo que no están demasiado satisfechos con los desafíos logísticos y de mantenimiento que han tenido", dijo el funcionario, sin aportar pruebas.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) elevó ayer a 677.000 el número de personas que abandonaron Ucrania hacia países vecinos desde el inicio de la operación militar de Rusia.
Ataque fatal contra torre televisiva
Cinco personas murieron y otras cinco resultaron heridas en un ataque ayer de fuerzas militares rusas contra la torre de televisión de Kiev, y el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, condenó el ataque, que también afectó el memorial que recuerda la matanza de miles de judíos por el nazismo.
"Según los datos preliminares, cinco personas murieron y cinco resultaron heridas" en este ataque que también provocó la interrupción de la difusión de los canales, indicó el servicio de Estado ucraniano para las situaciones de emergencia en su página de Facebook.
El ataque, en el sexto día de la invasión de Ucrania por parte de las tropas rusas, "tocó" equipos de la torre, indicó el Ministerio del Interior.
"Las cadenas no funcionarán durante algún tiempo", pero los sistemas "de socorro" harán posible a algunas televisoras restablecer su difusión próximamente, agregó. Una fotografía publicada por el Ministerio del Interior mostraba la torre entre una espesa nube gris. La estructura principal seguía en pie.
La torre de televisión está en el mismo barrio que el sitio de Babi Yar, un lugar donde los nazis cometieron una masacre contra judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Este lugar en la actualidad es un memorial importante construido en 2016.
En la página oficial del memorial recuerdan que "entre 1941 y 1943, los nazis fusilaron entre 70.000 y 100.000 personas en Babi Yar, incluida casi toda la población judía de Kiev.
Télam
