
Como repostera y pastelera suelo usar mucho el dulce de leche. No sólo porque es rico, sino porque es parte de nuestro ser nacional. Es por eso que quiero compartir algunas curiosidades con los lectores de DIARIO DE CUYO sobre este manjar que amamos y que es parte de nuestra familia argentina. Es que cada 11 de octubre, como lo fue ayer, se celebra el "Día Mundial del Dulce de Leche”, una fecha que le rinde homenaje al producto reconocido como Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina. El dulce de leche es el 4º producto lácteo más consumido por las familias argentinas, después de la leche, el queso y el yogurt. Las últimas estadísticas señalan que cada argentino consume 3,10 kg por año.
El "World Dulce de Leche Day”, que se celebra desde 1998, promociona y posiciona a este ícono nacional que cada vez gana más paladares internacionales. Por tal motivo hay que decir que en Argentina se producen anualmente 128.000 toneladas de dulce de leche: de ese total, el 90% es para consumo local y el 10% para exportación, una cifra que aumenta año tras año.
En la actualidad, Brasil y Chile son los principales compradores de dulce de leche argentino. Le siguen Canadá y Estados Unidos. Hay mercados que están en continuo crecimiento y cada vez son más los interesados en el dulce de leche argentino, como en México, Sudáfrica, Dubai, Filipinas, Paraguay y Bolivia. Además llegó a Japón en 2008. Entre otras curiosidades, se puede mencionar que el dulce de leche es reconocido como Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina. Según las últimas estadísticas del sector, en la Argentina se producen 128.000 toneladas de dulce de leche anuales. De acuerdo a datos de la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA), el dulce de leche es el gusto preferido por los argentinos. Según el último relevamiento de la asociación, el 53% de los encuestados sostuvo que eligen el dulce de leche por encima del resto. Lo siguen el chocolate (42%) y la frutilla (40%).
El dulce de leche nos da esa identidad de familia que tanto amamos los argentinos. Por eso sigamos endulzando el paladar y la vida con este manjar delicioso que le gusta al mundo.
Por Rosalía Fischer
DNI 18.209.287
