Señor director:
El 14 de febrero de 2002, en medio del "que se vayan todos", un pequeño grupo de ciudadanos sanjuaninos fundamos Dignidad Ciudadana. El nombre fue una feliz propuesta del periodista y escritor Juan León Roldán Moreno. Los días posteriores consistieron en una frenética búsqueda de las 1.800 afiliaciones que eran necesarias para obtener la personería juridico-política. Tres meses después, el objetivo se había logrado, luego de innumerables pequeñas reuniones en las que dábamos a conocer las bases del nuevo partido. Recuerdo que muchos preguntaban: ¿Por qué fundar un nuevo partido? ¿Por qué entrar en la difícil y riesgosa arena política? La respuesta a esas preguntas, y hoy sería la misma, era: si no somos nosotros los llamados a comprometernos a cambiar la realidad, ¿quiénes son?
Dignidad Ciudadana nació con la pretensión de mostrar una nueva forma de entender y practicar la política: honestidad, estudio, compromiso, lealtad, coherencia. Veinte años después, debo decir con mucho orgullo y satisfacción que hemos cumplido. Han sido dos décadas de tremendo esfuerzo, porque hacer política con principios y escasos recursos es difícil, pero nos han llenado el corazón y el alma de la alegría por el deber cumplido. Hoy, Dignidad Ciudadana es reconocida en San Juan como una fuerza política seria y consecuente, sólida y en constante crecimiento. Y esto es gracias al trabajo infatigable de todos y cada uno de sus miembros.
