Haciendo una demostración de ingenio y creatividad las provincias del norte argentino lograron convertirse en estas últimas vacaciones de invierno en auténticos centros de atracción turística, convocando a varios cientos de miles de personas provenientes de todo el país y del extranjero. 

La provincia de Catamarca con su ya tradicional Fiesta Nacional del Poncho; Tucumán con sus acostumbradas atracciones vinculadas a la Independencia Argentina y localidades como Tafí del Valle, San Pedro de Colalao y el Cerro San Javier; Salta con las tradicionales peñas, la Virgen de los Tres Cerritos y Jujuy con la Quebrada de Humahuaca, Tilcara y Purmamarca, sumadas a estas atracciones las de la ciudad de las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, constituyen una oferta muy atractiva que esta temporada fue explotada de una manera especial, con muy buena promoción y una diversidad de servicios que en la opinión de mucha gente colmó las expectativas de quienes tuvieron la oportunidad de viajar hasta esa zona del país. 

Si bien este año todos los puntos de atracción turística de la Argentina tuvieron muy buena recepción de visitantes, el Norte del país se destacó por el magnetismo que tuvieron cada uno de sus atractivos, un recurso obtenido en un trabajo en conjunto de todos los actores turísticos que intervinieron en la propuesta elaborada para esta temporada, en que se conjugaron atractivos históricos, geográficos, religiosos y vinculados a los nuevos tiempos, como la moderna hotelería de las Termas de Río Hondo. 

El ejemplo del Norte debe ser tenido en cuenta por el resto de las regiones turísticas del país, especialmente la zona Cuyo que incluye a nuestra provincia, que si bien esta temporada tuvo buena afluencia de turistas, pudo haber ofrecido una mayor agenda de actividades recreativas, culturales y deportivas, de tal manera de aprovechar los recursos que San Juan dispone en esas áreas y que son muchos.

A diferencia del Norte, también en nuestra provincia se ha observado una falta de coordinación entre organismos vinculados a turismo, municipios y otros sectores de la sociedad en la elaboración de una propuesta que resultara atractiva y aprovechable. Departamentos como Valle Fértil, Calingasta e Iglesia, deben coordinar acciones para ofrecer todo su potencial y sumar atractivos que trasciendan a nivel nacional y también internacional, en distintos ámbitos que resulten convocantes de cada vez más personas, con buenos servicios, precios acordes y oferta de productos autóctonos que es lo que buscan los turistas.