Clave. El arquero nacional, Matías Bridge.

 

Notable victoria de los chicos de la Argentina. Importante y merecida a todas luces. Como para creer en este grupo hasta el infinito. La Argentina ganó a su manera. Mostrando sus cualidades y dejando escrito que no renunciará a eso hasta el final.

La atención para la marca y el despliegue fueron las banderas argentinas. No sólo los chicos fueron al frente siempre sino que cuando la recuperaba Italia, y buscaba la contra, inmediatamente la volvían a tener.

Y esto es una virtud que pocos mostraron en este campeonato. Argentina había marcado así en el debut, en aquel resonante triunfo sobre el local España. Y es evidente que le sirvió. Que fue su escudo ante equipos europeos que tienen todo muy bien estudiado y son estructurados.

Ayer, cuando empezó el partido, Italia pareció tenerle miedo a la Argentina. Es que se paró atrás, como un equipo chico que respeta al grande que tiene enfrente. Puede que esa haya sido una estrategia, pero no la abandonó ni siquiera cuando Argentina se puso en ventaja.

España, en varios pasajes de aquel debut, también lo respetó. Y lo bueno de todo es que Argentina lo supo aprovechar. Su principal cualidad fue ser obediente en los movimientos defensivos.

Puede que ese combo de atributos le dé una alegría en la final. España ya lo conoce y está con la sangre en el ojo. Ya habrá estudiado movimientos y es probable que no le seda tanta iniciativa a la Argentina.

Para esa final de mañana nadie dejará detalle sin atender. Porque justamente este tipo de partidos se definen por los detalles finos. Aquel partido del debut de ambos fue atrevido. Mañana será todo lo contrario. El detalle que la Albiceleste tiene en su favor es el desequilibrio individual. España, en cambio basa sus fuerzas en los movimientos en conjunto. Pero ni a uno ni a otro le falta lo que le sobra al rival.

Pero eso es para mañana. Lo cierto que ayer los chicos argentinos dieron una lección de creer en lo suyo. Y terminaron todos abrazados festejando la victoria para instalarse en la final. Inclusive hasta bailaron a son del "Marado.. Marado…" que sonaba fuerte en la voz de Rodrigo dedicándole su histórico tema a Diego.