Señor director:

Hace apenas un par de meses, la Municipalidad de Rivadavia restauró con distintas obras la plaza San Juan Pablo II, ubicada en el Barrio Aramburu, de este departamento. Se hicieron las veredas a nuevo, se colocaron bancos de metal, coloridos y cómodos. También se colocaron farolas a baja altura, quizás para iluminar mejor los lugares de juegos de los niños, que también fueron reparados y dejados a nuevos. Sin embargo, como vecina del lugar, debo decir que los vándalos que destruyeron a pedradas algunas farolas y dañaron la gruta del santo, son niños que no llegan a los 13 años de edad. Se trata de vecinos de la zona cuyos padres dejan que los menores se vayan a la calle y no los controlan. Creo que en esta oportunidad, los responsables de los actos de los niños son los padres (jóvenes), que no le enseñan valores morales a sus hijos. Como mamás y papás, debemos conducir a nuestros hijos por el buen camino, enseñándoles respeto y normas de conducta sociales. Pero en este caso, cuando fui a hablar con algunos padres, simplemente se enojaron porque les dije que hablen con sus niños para que no dañen la plaza y la gruta que nos pertenecen a todos. Es de esperar que se arreglen las farolas rotas y que se hagan campañas donde se promocione la importancia de los valores morales en la comunidad.

Myriam Astorga Vieytes
DNI 14.910.178