
Ante un nuevo 8 de marzo, en que se celebra el Día Internacional de la Mujer, hay que recordar a un defensor de la mujer como lo fue el General Manuel Belgrano, quien vio la opresión a la que era sometida la mujer por la sociedad y por la falta de posibilidades a nivel educación. El creador de la Bandera, y comandante del Ejército del Norte, destinó 40 mil pesos oro de premios en la construcción de escuelas en las provincias del norte (que nunca se hicieron). Fue el primer feminista de estas tierras del Sur, el primero que luchó contra esa opresión a la que estaban sometidas las mujeres allá por el 1800.
Como secretario del Consulado entre 1793 y 1810, y desde su labor periodística, promovió la fundación de escuelas para niñas y la creación de puestos de trabajo para las mujeres. Para Belgrano las mujeres, los niños, los pobres y los indígenas formaban parte de la patria, que debían educarse y más las mujeres, que como madres serán las primeras educadoras de esos nuevos ciudadanos que daban a luz. Por eso era menester mantenerlas alejadas de la ignorancia, además de otorgarles el derecho a participar de la vida pública.
Propuso la creación de escuelas gratuitas para las niñas y promovió la enseñanza de actividades como el tejido y el hilado para "permitirles ganarse la vida de forma decorosa y provechosa". De ese modo, ganarían su propio dinero, lo que acrecentaría su dote para un mejor matrimonio pudiendo elegir a qué hombre unirse y entre ambos construir una familia, desterrando la idea de que las mujeres eran propiedad de los hombres. Es que las mujeres argentinas en esa época, obedecían en una sociedad patriarcal, donde se les destinaba las tareas del hogar y se preparaban para el matrimonio. No podían tomar decisiones por sí mismas, ya que eran los hombres -padres, esposos o hermanos mayores- los que lo hacían por ellas, y ni pensar de asistir a la universidad, no pudiendo asistir solas a ninguna parte, solo acompañadas por alguien mayor, así sea el mercado donde comprar las provisiones.
Belgrano consideraba que las mujeres "son las encargadas de mejorar la sociedad porque ellas son las que forman a los ciudadanos, son las moderadoras, el instrumento fundamental para el cambio social".
Entre las arengas de Belgrano en defensa de la mujer se puede citar: "Hemos dicho que uno de los objetos de la política es formar las buenas costumbres en el Estado; y en efecto son esencialísimas para la felicidad moral y física de una nación. Pero ¿cómo formar las buenas costumbres, y generalizarlas con uniformidad? ¡Qué pronto hallaríamos la contestación si la enseñanza de ambos sexos estuviera en el pie debido! Más por desgracia el sexo que principalmente debe estar dedicado a sembrar las primeras semillas lo tenemos condenado al imperio de las bagatelas y de la ignorancia".
Belgrano decía: "La mujer es la primera que debe tener un gran rol social y derecho a la educación". La primera persona que instruye a los chicos, que son el futuro de cualquier Nación".
Hoy a 200 años o más, las mujeres seguimos luchando por nuestros derechos, porque muchas son sometidas y maltratadas. Por ello es necesario crear leyes justas para las mujeres, haciendo honor al pensamiento de uno de los padres de la patria. Lo que no ha cambiado es que sólo la educación nos hará libres, y eso depende solamente de cada una de nosotras.
Por Miriam Fonseca
Escritora – Miembro de
la Asociación Belgraniana de San Juan
