La economía brasileña volvió a crecer en el cuarto trimestre, saliendo de una leve recesión, según mostraron datos oficiales, aunque el tímido ritmo de recuperación pone de manifiesto los desafíos para la actividad económica este año (a diferencia de Argentina, que desde el año 2008 está estancada, sin crecer). El aumento del 0,5% con respecto al trimestre anterior, según el organismo oficial de estadísticas IBGE, fue superior al crecimiento del 0,1% previsto en un sondeo de Reuters a economistas. La expansión del 1,6% en el cuarto trimestre de 2020 también fue mayor que el alza del 1,1% previsto en la encuesta. Como resultado, el Producto Bruto Interno (PBI) de Brasil creció un 4,6% en 2021, recuperándose de una contracción récord en 2020, ya que las vacunaciones ayudaron a aliviar el impacto de la pandemia de covid-19 y el gasto del gobierno ayudó a impulsar la actividad. Aunque el crecimiento en todo el año fue inferior a la previsión oficial del Ministerio de Economía del 5,1%, supuso un fuerte repunte con respecto a la caída del 3,9% en 2021, cuando la pandemia hizo mella en la mayor economía de América Latina. Sin embargo, la inflación de dos dígitos ha llevado al banco central de Brasil a subir las tasas de interés de forma agresiva, lo que amenaza con ahogar la recuperación antes de las elecciones de octubre, cuando se espera que el presidente Jair Bolsonaro busque un segundo mandato. El crecimiento del cuarto trimestre fue liderado por la agricultura, con una mejora del 5,8%, mientras que el sector servicios creció un 0,5% y la industria se contrajo un 1,2%, dijo el IBGE.

Por Marion Giraldo y Carlos Serrano
Agencia Reuters