Señor director:

Terminaron las fiestas de fin de año y gracias a Dios no se escucharon tantas explosiones pirotécnicas como en otras ocasiones. Creo que mucha gente entendió que estamos de duelo, que la vida en nuestro país se ha puesto más difícil y la situación económica también es delicada. Pero, además, creo que no debe comercializarse más ese tipo de elementos. Son peligrosos, dañan la vida de los seres vivos y son nocivos para la salud. Ojalá nuestros diputados provinciales legislen sobre la prohibición total de la pirotécnica en San Juan.