La autopsia reveló que la pequeña Morena Guadalupe Luján murió al caer al canal Benavídez y ser arrastrada por la corriente varios metros. De acuerdo a lo informado por fuentes judiciales, el examen arrojó que el cuerpo de la nena no presentaba lesiones compatibles con abuso sexual, pero sí "hongo de espuma", lesión característica de ahogamiento.
La pequeña, que era la menor de cinco hermanos, desapareció de la vista de sus familiares de un rato para otro y no respondió a ningún llamado. La buscaron con desesperación por toda la Villa Pueyrredón, en Chimbas, hasta que un vecino llamó al 911 y, sobre las 17,20, la Policía sumaba sus esfuerzos por hallarla. Minutos más tarde, cerca de las 18, un operario de la fábrica de carburo situada unos 500 metros al Este de la casa donde estaba, daba cuenta de la novedad que nadie quería pero todos temían: el cuerpo sin vida de la niña estaba atascado entre las parrillas de la usina de la fábrica.
