En el marco de la reconstrucción de San Juan se dio uno de los enfrentamientos políticos más candentes.

El terremoto de 1944 fue, sin duda alguna, un hecho central en la historia local y en las microhistorias personales de sus protagonistas. En tan solo unos segundos el San Juan colonial había desaparecido y la incertidumbre se quedó en la mirada de los sobrevivientes.

La necesidad de acciones rápidas terminó acompañada por una serie de intervenciones. Así los coroneles Sosa Molina y Cipolleti procuraron dar los primeros auxilios y paliar la dura postal.

La nueva realidad política argentina llevó al triunfo de la formula Perón-Quijano en 1946. La provincia de San Juan no era ajena a un cierto afecto al coronel Perón. Sin embargo participar nuevamente de los comicios, era complicado en una provincia devastada. Por un lado Federico Cantoni había perdido la popularidad que en años pretéritos supo mantener. La figura de Washington Tejada, secretario general de la Federación Obrera Sanjuanina, fue clave para darle firmeza a la elección local y junto a la UCR (Junta Renovadora) iniciaron la campaña. 

Perón se contactó con un ex radical, Juan Luis Alvarado, para que liderara la fórmula, la figura de Tejada quedó desdibujada y fuera de la escena política. El binomio se constituyó con Ruperto Godoy. El triunfo de Alvarado-Godoy se consolidó sin el apoyo bloquista. De esta forma una nueva etapa comenzaba, si bien se pensó que la misma iba a ser armónica, la situación cambiaría rápidamente.

El joven gobernador, de tan sólo 46 años, había participado de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), y había sido funcionario durante el gobierno de Amable Jones. Entre las primeras medidas creó el Ministerio de Reconstrucción colocando a cargo del mismo al Dr. Amadeo Conte Grand y aquí la caja de Pandora pareció abrirse. A nivel nacional ya se había creado el Consejo Nacional de Reconstrucción a cargo del Ing. Enrique Zuleta, pero ambas instituciones parecían entrar en puja, a tal punto que el mandatario provincial acusó a Zuleta como una "moderna Penélope, que deshace por la noche, lo poco que hace en el día". Estos duros dichos llegaron rápidamente a los oídos del Presidente.

Las palabras y las cosas parecían ponerse cada vez más candentes, se decidió que el Consejo Nacional de Reconstrucción se disolviese y se crease un Consejo de Reconstrucción local en 1947. Sin embargo no todo quedó allí, los ministros Sosa Molina y Pistarini junto al ministro del interior Borlengui descentralizaron el Consejo Provincial, lo que desencadeno una dura puja política con Alvarado.

La discusión entre nación y provincia fue generando una tirantez difícil de cambiar, a fin de buscar una solución Perón envió a Dr. Román Zubiza a poner paños fríos. Se negoció la renuncia de Luis Alvarado y la asunción de Ruperto Godoy como nuevo gobernador. Cerrando así el destino del primer gobernador durante el gobierno peronista. 

 

Por Alejandro E. Salazar 
Cátedra Antropología-Dpto. Historia-FFHA-UNSJ