La efectividad de las vacunas chinas contra el coronavirus es baja y el Gobierno está considerando combinarlas, según dijo la máxima autoridad de la agencia china de control de enfermedades, en una inusual admisión oficial de la debilidad de las inyecciones del gigante asiático. Aunque más tarde, el mismo funcionario debió salir a hacer aclaraciones sobre sus comentarios.
En medio de un fuerte rebrote del coronavirus, desde China pusieron en duda la efectividad de los fármacos realizados en ese país, implementados en varias naciones de América, como Argentina y Chile.
El sábado pasado, la máxima autoridad de la agencia china de control de enfermedades, el director Gao Fu, brindó una conferencia en la que realizó una declaración inusual que llamó la atención: habló de manera oficial de la debilidad de las vacunas.
Los fármacos chinos "no tienen tasas de protección muy altas", dijo en la ciudad suroccidental de Chengdu, y agregó que por ello el Gobierno está considerando combinarlos. "Ahora se considera oficialmente si deberíamos utilizar diferentes vacunas de distintas líneas técnicas para el proceso de inmunización", agregó Gao en una conferencia del sábado.
Si bien no dio detalles de posibles cambios en la estrategia, sí mencionó el mRNA, una tecnología antes experimental utilizada por fabricantes occidentales de vacunas, mientras que las farmacéuticas chinas emplearon técnicas asentadas. "Todo el mundo debe considerar los beneficios que pueden traer las vacunas de mRNA", afirmó y tras ello añadió: "Debemos seguirlo con cuidado y no ignorarlo sólo porque ya tengamos varios tipos de vacunas".
Las vacunas de ARN (ácido ribonucleico) mensajero o mRNA son novedosas, ya que utilizan ingeniería genética para provocar una respuesta inmunitaria en el organismo, a diferencia de las vacunas tradicionales, que inyectan virus atenuados o inactivos.
Sin embargo, Gao Fu volvió a aparecer en los medios el domingo para hacer aclaraciones.
"Fue un completo malentendido", aseguró el director del Centro Chino de Control de Enfermedades en una entrevista concedida ayer por la noche al Global Times, un medio en inglés publicado en China que es propiedad del Diario del Pueblo, el órgano oficial del Partido Comunista de ese país.
El funcionario señaló ayer que sus reflexiones del sábado por el nivel de protección de las inoculaciones apuntaban en general a formas de mejorar su desempeño hacia el futuro. "Las tasas de protección de todas las vacunas en el mundo son a veces altas y a veces bajas. Cómo mejorar su eficacia es una cuestión que los científicos deben considerar", aseguró.
"En este sentido, sugiero que podamos considerar ajustar el proceso de vacunación, como el número de dosis e intervalos, y adoptar la vacunación secuencial con diferentes tipos de vacunas", señaló Gao ayer. "En el futuro, si necesitamos hacer mejoras, podemos hacer ajustes basados en las características del nuevo coronavirus y la situación de vacunación", agregó.
China, el primer país en que se detectó una ola de casos de coronavirus, y donde los especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) fueron para buscar datos y entender el origen de la pandemia, es uno de los principales productores de vacunas y ya distribuyó cientos de millones de dosis a otras naciones, como Argentina, donde en la campaña de inoculación es utilizada la llamada Sinopharm.
Otra de las drogas fabricadas en China es la Sinovac, que se implementa en Chile y que de acuerdo a una investigación realizada en Brasil cuenta con una tasa de efectividad para evitar casos sintomáticos de apenas un 50,4 por ciento, aplicadas las dos dosis. En comparación, la vacuna de Pfizer tiene una efectividad del 97 por ciento. Sin embargo en el país asiático aún no se aprobó ninguna vacuna extranjera.
