La cumbre de la OTAN dio un fuerte respaldo a Ucrania en su lucha para liberar el país de la invasión rusa.

Los líderes de la OTAN lanzaron ayer un nuevo foro de relaciones con Ucrania, luego de prometer más ayuda militar al país para pelear su guerra contra Rusia, pero de demorar, también, su ingreso a la alianza mientras dure el conflicto. En el último día de su cumbre en Lituania, el presidente estadounidense, Joe Biden, y los demás líderes de la alianza se reunieron con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en el nuevo Consejo OTAN-Ucrania. En otro fuerte gesto a Ucrania, los países del G-7 anunciaron en Vilna, la capital de Lituania, un plan de apoyo militar a largo plazo para Ucrania. El presidente Biden dijo que el plan de las siete potencias más avanzadas ayudará a Ucrania a construir un poderoso dispositivo de defensa aun cuando el país no sea miembro de la OTAN.

Ucrania lucha contra una invasión rusa desatada en febrero de 2022 que ha causado decenas de miles de muertos y millones de desplazados. El G-7 cerró acuerdos bilaterales con Kiev sobre ayuda militar y financiera a largo plazo para mantener en funcionamiento el ejército y la economía de Ucrania. El G-7 está formado por Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia, Canadá, Italia y Reino Unido.

"Las garantías deben ser creíbles"

La OTAN, una alianza construida en torno a las garantías mutuas de seguridad -el concepto de que un ataque contra uno es un ataque contra todos-, ha evitado cuidadosamente ampliar cualquier compromiso militar firme con Ucrania, preocupada por el riesgo de acercarla a una guerra total con Rusia.

Ucrania desconfía profundamente de cualquier "garantía" de seguridad menos vinculante, dado que la invasión rusa ya pisoteó el llamado Memorando de Budapest, por el que las potencias internacionales se comprometían a mantener la seguridad del país a cambio de que Kiev renunciara a sus armas nucleares de la era soviética.

"Ucrania está más unida a la OTAN"

En su intervención junto a Zelenski, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que Ucrania está más unida a la alianza que nunca y se desentendió de las nuevas advertencias rusas sobre las consecuencias de apoyar a Ucrania.

"Ucrania tiene derecho a elegir su propio camino", afirmó Stoltenberg, añadiendo: "No le corresponde a Moscú decidirlo". Asimismo, indicó que las garantías de seguridad para Ucrania tienen que ser "creíbles" para disuadir a Rusia de futuros ataques.

Advertencia de Alemania

El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, expresó su respaldo a las condiciones planteadas a Ucrania para una futura incorporación del país a la OTAN, frente a la decepción provocada en Kiev, y recordó que estas deberán "cumplirse" para que pueda darse ese ingreso. "Estamos todos de acuerdo en que el futuro de Ucrania está en la OTAN, en cuanto la guerra haya terminado", afirmó el ministro. Un ingreso de Ucrania aún en guerra implicaría convertir a la OTAN "en parte del conflicto", recordó, lo que, según Pistorius, el conjunto de los países aliados descarta.

Países de Asia-Pacífico, por más seguridad

Los integrantes del AP4, los países socios de la OTAN en la región de Asia-Pacífico (Australia, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda), coincidieron en la necesidad de fortalecer una seguridad colectiva ante los desafíos regionales. Las declaraciones desde la capital lituana tuvieron lugar horas después del último lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte, un proyectil aparentemente continental, test que han sido repetidamente denunciados por los países vecinos y la comunidad internacional.

Misiles franceses para Ucrania

Francia entregará nuevos misiles Scalp a Ucrania con el compromiso de Kiev de que únicamente se utilizarán dentro de su estrategia de defensa frente a la invasión rusa y sólo para bombardear en el territorio ucraniano. La precisión la dio el portavoz del Gobierno francés, Olivier Véran, en una entrevista a la emisora France Info, en la que insistió en que "Ucrania se ha comprometido a utilizar esos misiles sólo en su territorio" y habló de un alcance de unos 250 kilómetros.

Bombas racimo que Camboya quiere evitar en Ucrania

Enterradas entre arrozales o cubiertas de lodo en el fondo de ríos, miles de artefactos explosivos estadounidenses sin detonar permanecen sepultados en Camboya, un explosivo legado de hace más de medio siglo que la nación asiática pide evitar en Ucrania. El plan anunciado por Estados Unidos de enviar bombas de racimo a Ucrania para su uso contra las tropas invasoras rusas ha sido criticado por varios países, incluido el Gobierno de Nom Pen.

Desde 1979 hasta mayo de este año, 65.024 personas han perdido la vida por la explosión de estos artefactos ocultos, que han dejado más de 30.000 heridos, incluidas 9.000 personas que han sufrido amputaciones, según la Autoridad Camboyana de Acción contra las Minas y Asistencia a las Víctimas. Camboya detectó y desactivó más de 2,4 millones de bombas sin explotar y ha limpiado alrededor de 2.500 kilómetros cuadrados de terreno desde que comenzara con esta ardua tarea en 1992, según los datos oficiales.

> "Atenta contra la seguridad de Rusia"

La concesión de garantías de seguridad a Ucrania por parte de los miembros del G-7 atenta contra la seguridad de Rusia, advirtió el Kremlin, al comentar los debates en el marco de la cumbre de la OTAN en Vilna. "Al proporcionar garantías de seguridad a Ucrania, (el G-7) atenta contra la seguridad de Rusia", declaró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria. Agregó que se trata de algo "extremadamente erróneo y potencialmente muy peligroso". Insistió asimismo en que, con dar garantías de seguridad a Ucrania, los países en cuestión violan el principio internacional de la "seguridad indivisible", cuando la seguridad de un país no puede ser conseguida a costa de la seguridad de otros Estados. Los líderes del G-7 firmaron ayer un acuerdo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el que se comprometerán a dar ayuda militar a Ucrania en el largo plazo.

 

Por agencias Reuters, EFE
y Redacción DIARIO DE CUYO