Señor director:

El 20 de noviembre se conmemora el Día de la soberanía, en recuerdo del episodio conocido como la Vuelta de Obligado ocurrido el 20 de noviembre de 1845. Siempre que hablamos sobre la Batalla de la Vuelta de Obligado, nuestro pensamiento remite a Juan Manuel de Rosas. En realidad Rosas no estuvo allí. Si bien instruyó la defensa del río Paraná, permaneció en la ciudad de Buenos Aires durante el conflicto. Fue su cuñado Lucio Norberto Mansilla (no confundirlo con Lucio V. Mansilla, su hijo, autor de una "Excursión a los Indios Ranqueles") el encargado de entrar en acción y "oler la pólvora".

Mansilla tendió de costa a costa barcos "acorderados" sujetos por cadenas. La escuadra invasora contaba con fuerzas muy superiores a las locales. A pesar de la heroica resistencia de Mansilla y sus fuerzas, la flota extranjera rompió las cadenas colocadas de costa a costa y se adentró en el Río. Mansilla también se destacó en la organización del Ejército de los Andes como reclutador e instructor en Jáchal (San Juan), fue nombrado por San Martín "Comandante General de las Cordilleras del Sur de los Andes"; combatió en Chacabuco y Maipú a cargo de una división, obteniendo honores.