Cuarta cinta del dios nórdico del Universo Marvel, Thor: Amor y Trueno llega a San Juan marcada por el regreso de Natalie Portman a la franquicia, como interés romántico del protagonista y como superheroína. Jane Foster, convertida en Poderosa Thor gracias a su contacto con el legendario martillo Mjölnir, emprende una travesía para detener a Gorr, "Carnicero de dioses". Encarnado por Christian Bale -acaso el villano más interesante de las 29 cintas de la franquicia- tiene como misión subvertir el orden universal matando a cada uno de los dioses. Todo un drama a decir verdad, aunque la mirada del director Taika Waititi le imprime un toque de humor absurdo, a menudo exagerado. Sirvan como ejemplos la destrucción de miles de inocentes, el rapto de niños como extorsión o la amenaza mortal de Gorr, matizadas con gags con el dios del Trueno desnudo o las payasescas piruetas del Zeus (Russell Crowe).
Sin embargo, hay otras lecturas más profundas que se pueden hacer y de eso dio fe Tessa Thompson, quien volvió al rol de Valquiria, rey de Nuevo Asgard. Consultada por Télam acerca de Gorr, la actriz hizo un paralelismo entre dioses como Zeus, "que ponemos en pedestales" y las personas que gobiernan el universo. "Ciertamente en Estados Unidos estamos viviendo un momento en el que creo que tenemos mucho que cuestionar y exigir a nuestros líderes", señaló. Con el mismo espíritu, abordó el hecho de que en este film, de tres superhéroes, dos son mujeres. "¿Considerás que es un reflejo de la transformación por la que está pasando Hollywood?", la consultó Nicolás Biederman; a lo que ella respondió: "Deseo que sí, aunque mi esperanza es que lleguemos a un punto en el que esto suceda con tanta frecuencia que ni se hable de eso". En síntesis, para pochoclear o para reflexionar, Thor está de vuelta. (Fuente Télam)
