Señor director:
La actitud que caracteriza a la mujer durante el embarazo, además de la disponibilidad y la completa entrega de si, es la espera.
La etimología (origen) de esta palabra es del latín ‘sperare” que también significa ‘tener esperanzas”. Esto nos ayuda a penetrar en el significado más profundo de la ‘dulce espera”. Por lo cual la vivencia de este tiempo implica no solamente el ‘hallarse a la espera” de dar a luz un niño o una niña, sino también el ‘estar lleno de esperanza”. Por ello vemos que la actitud interior más propicia de quien atraviesa esta feliz circunstancia, es tener el corazón lleno de fe y alegría renovadas por la llegada de un nuevo hombre al mundo. Por ello, la mujer se entrega con confianza a la dulce tensión de la espera.
