Si bien es cierto que para esta época del año son habituales las tormentas de lluvia y granizo que ocasionan pérdidas en la producción agrícola, la ocurrida el miércoles último -al igual que la que sucedió el jueves en Sarmiento- tuvieron características particulares ya que azotaron a varios departamentos de la provincia, con serios daños irreversibles y difíciles de subsanar.

Relevamientos realizados por el Ministerio de la Producción y por los particulares afectados, entre ellos miembros de asociaciones de Viñateros como la Federación de Viñateros de San Juan y la Asociación de Viñateros Independientes, determinaron que las pérdidas en la producción de uva superaron los 30 millones de kilos y que el número de hectáreas afectadas alcanzaron las 1.500 hectáreas, es decir un 25% de la producción total. El área afectada incluyó los departamentos de Santa Lucía, 9 de Julio, parte de Rawson, Pocito, Caucete y Sarmiento. También hubo sectores afectados en Rivadavia, en la zona de Marquesado; San Martín, Angaco y algunas zonas de Albardón. De la misma forma que hubo daños en los cultivos de vid, también se vieron afectadas las chacras de melón, tomate, lechuga, choclo, pepino y zapallitos en porcentajes que variaron del 90 al 100%.

En días subsiguientes a las tormentas, el Ministerio de la Producción estuvo realizando un relevamiento de las zonas con mayores daños con el objetivo de prever algún sistema de ayuda más allá de los que contemplan los seguros agrícolas en vigencia.

Conviene señalar que en esta ocasión la ayuda es fundamental ya que es necesario recuperar la capacidad productiva de cada sector afectado. El daño que la piedra o granizo ha provocado tendrá serias consecuencias para el futuro de las respectivas plantaciones, ya que en el caso de la vid la piedra no solo afectó la floración de la planta sino también los sarmientos encargados de alimentar posteriormente los granos de uva. Algo parecido ha ocurrido con las chacras, donde se deberá iniciar un proceso de recuperación.

La necesidad de que el Gobierno vea la forma de ayudar a este sector productivo está ampliamente justificada y es más necesaria que nunca por todas las derivaciones que los daños provocarán en un futuro próximo. El Gobierno provincial a través de su área de la Producción deberá considerar la posibilidad de implementar algún sistema de ayuda o apoyo, y de no contarse con los medios necesarios habrá que recurrir a las esferas nacionales para solicitar esta ayuda que tanto necesita el agro local.