
En el segundo semestre del año 1921, los roces políticos e institucionales en la provincia se continuaron agravando. Los abusos del gobernador Amable Jones transitaban continuamente por la cornisa de la intolerancia. El primer mandatario cada día se quedaba más solo, nada más que con el apoyo del Presidente. Por ese entonces recibe un durísimo golpe de su misma fracción política. Los dirigentes de la UCR "jonista", "situacionista" u "oficialista" difunden un manifiesto que decía: "Retirar el apoyo moral y material al gobierno que preside don Amable Jones… por traidor confeso a las tradiciones locales…". Jones dejó cesantes de sus puestos de trabajo a aquellos que firmaron dicho manifiesto, y, más grave aún, los encarceló, manifestando que: "Yo gobernaré con o sin partido".
ATAQUE PLANIFICADO
Llegó el mes de octubre y en la provincia reinaba una "aparente" calma; no había enfrentamientos, denuncias o mensajes al Ministerio del Interior. Se podía decir que Jones había comenzado a tener confianza en sí mismo en lo que hacía. Sólo le preocupaba una sola cosa o persona: Federico Cantoni.
Don Fico se encontraba descansando en su finca en Jáchal. Allí recibía a diario y durante diferentes horas del día la visita de sus amigos y seguidores, que concurrían a conversar con él o simplemente a traer "novedades" desde San Juan.
Como premeditado, se comenzó a desarrollar un procedimiento muy bien planificado y ejecutado, salvo el propósito final que no se cumplió, hubiese sido un plan perfecto. Antiguamente, las comisarías de los departamentos alejados poseían en los fondos corrales para albergar a los equinos propios de los uniformados, como así también a los animales que encontraban sueltos, sin marcas o haciendo daño. Cuando se aclaraba la infracción, los dueños eran notificados, pagaban la multa correspondiente y los retiraban. Generalmente el retiro de los animales se hacía de noche. Aquella noche, los caballos fueron sacados de los corrales policiales, los responsables huyeron con los equinos y se refugiaron en la Finca "El Molino", en Pampa Vieja, propiedad de Federico Cantoni.
Federico estaba por aquellos días descansando en su finca. Informado por la policía, el juez de Jáchal libró una orden de allanamiento el día 23 de octubre de 1921 y la policía se dirigió a la finca para detener a los asaltantes.
LOS INTERROGANTES
El objetivo era matar a Cantoni. No era posible que los delincuentes se refugiaran en un lugar que era morada de un senador, sabiendo que complicarían más su situación. No era lógico que se enviara a tantos policías y que actuaran con tanta decisión.
¿Es lícito pensar que, tratándose la casa de un senador, se debe haber pedido autorización para actuar o se autorizó directamente ordenando a la policía actuar?
Una determinación de este tipo sólo puede decidirla el gobernador. Estaba claro que una mano negra ordenó el procedimiento. El objetivo fue intimidar e incluso matar a don Federico. El 23 de octubre de 1921 la policía de Jáchal atacó con un violento tiroteo la finca. La intensa balacera tuvo una duración de cinco horas, tras las cuales Cantoni había resultado herido en un tobillo. Pronto la noticia se conoció en la ciudad: "Intentaron matar a Federico Cantoni en Jáchal".
Por Carlos Ciro Maturano Historiador, investigador.
