Le pasó al arquero del Mainz de Alemania, Robin Zentner.

 

Recibió la pelota y pretendía salir jugando. La paró y cuando tiró el pase para su defensa, la pelota ya no estaba, había seguido hacia el arco sin que se diera cuenta.

 

Por suerte para el arquero, la pelota iba despacio y quedó cerca, aunque el papelón fue enorme.