El partido entre Brasil y Argentina que se disputaba este domingo en San Pablo fue suspendido tras la intervención de la agencia nacional de vigilancia sanitaria brasileña (Anvisa) porque cuatro futbolistas argentinos habrían mentido en sus declaraciones juradas al ingresar al país.
Los jugadores de la Albiceleste, con Lionel Messi a la cabeza, se marcharon del terreno de juego con el aval de los dirigentes de la FIFA y de la Conmebol en pleno clásico luego del ingreso de funcionarios de la Anvisa que buscaban hacer cumplir una orden de deportación de cuatro futbolistas que militan en clubes de la Premier League.
Minutos después de que se suspendiera el partido entre la Argentina y Brasil, la Conmebol comunicó: “Por decisión del árbitro del partido, el encuentro organizado por FIFA entre Brasil y Argentina por las Eliminatorias para la Copa del Mundo queda suspendido. El árbitro y el comisario del partido elevarán un informe a la Comisión Disciplinaria de la FIFA, la cual determinará los pasos a seguir. Estos procedimientos se ciñen estrictamente a las reglamentaciones vigentes. Las Eliminatorias para la Copa del Mundo es una competición de la FIFA. Todas las decisiones que atañen a su organización y desarrollo son potestad exclusiva de esa institución”.
Por su parte, Antonio Barra Torres, director de Anvisa, explicó: “Llegamos a este punto porque todo aquello que Anvisa (la agencia de salud de Brasil) orientó, desde el primer momento, no fue cumplido. Ellos fueron orientados a permanecer aislados mientras esperaban la deportación, pero no cumplieron. Se movilizan hasta el estadio y entran al campo, en una serie de incumplimientos”. La bronca del plantel que conduce Lionel Scaloni es que esto sucedió hoy, horas antes del inicio del duelo, cuando el equipo lleva varios días en territorio brasileño.
