
Señor director:
En estos tiempos difíciles que vive nuestro país, se me viene a la mente esa parte del Himno Nacional que dice: "Sean eternos los laureles que supimos conseguir…". En este caso el recordar con alegría que uno de los hijos de esta patria obtuvo uno de los máximos galardones que se otorgan a nivel mundial. Es que el 27 de octubre de 1970, el Dr. Federico Leloir recibió el Premio Nobel de Química por su investigación y descubrimientos sobre las transformaciones bioquímicas de la lactosa en sus propios componentes, y que son conocidas en el mundo científico como el "camino Leloir". Este recuerdo nos tiene que servir de inspiración, sabiendo que la educación, el trabajo y la dedicación nos llevan a tener una vida digna.
Antonio Florentín
DNI 12.783.673
