Si el fútbol argentino pudiera dividirse se podría separar fácilmente en dos: por un lado la gloria alcanzada en Qatar que decretó a Argentina como campeón del mundo y por el otro lado, el fútbol argentino en todas sus categorías, con torneos deficitarios y mal organizados y lo peor de todo, decisiones polémicas que se toman con el torneo en curso. Vergonzoso…
Esa desprolijidad a la hora de la toma de decisiones quedó reflejada este jueves en AFA con una determinación que se veía venir. Es que "cuando el río suena…". Y sí, porque tal como ya se venía barajando hace unas semanas, finalmente la Asamblea compuesta por 45 de los 46 representantes del fútbol argentino terminaron votando por la eliminación de uno de los tres descensos desde la Primera División.
Actualmente, Arsenal e Instituto de Córdoba estaban perdiendo la categoría por la tabla de promedios. En este caso, se benefició la Gloria. Mientras que en la Tabla Anual se debe disputar un desempate entre Banfield y Huracán que están igualados en puntos, aunque tampoco se puede perder de vista que Vélez, Unión, Atlético Tucumán e Independiente están cerca. Entonces, ¿porqué se tomó la decisión recién ahora y no antes? Nadie lo sabe, lo que sí es un hecho es que hay un interés atrás y de eso no quedan dudas. Que uno de los grandes del fútbol argentino, en este caso Independiente, esté en la zona roja hace pensar a muchos opinólogos que la determinación puede venir por ahí.
Pero lo más resonante es que hace unas semanas cuando comenzó a tomar fondo la intención de eliminar un descenso, muchos dirigentes del fútbol argentino pusieron el grito en el cielo, expresando que era un despropósito tomar una decisión de tal magnitud con el certamen ya en juego, pero claro, quizás los mismos dirigentes que criticaron esta medida, este jueves terminaron votando a favor de la eliminación del descenso casi de manera unánime, ya que hubo un solo ausente y fue Talleres en Córdoba. Entonces ¿qué pasó en el medio para que los dirigentes cambien la opinión? Seguramente ellos lo saben pero todo hace pensar que una "bajada de línea" hizo que todos obedecieran y que levantaran la mano de manera masiva casi como obedeciendo al superior.
La AFA, la casa madre del fútbol argentino, otra vez envuelta en una decisión polémica. Su presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, debería quizás tomar manos en el asunto y poner el ojo en el fútbol argentino de la misma manera como lo hace -acertadamente- en la Selección. Una reorganización en las categorías de ascenso deberían entrar en algún momento en el análisis o la agenda del mandamás de la AFA. Los torneos de ascenso parecen no medirse nunca con la misma vara, con categorías superpobladas y campeonatos desgastantes que terminan casi fundiendo a las instituciones, torneos que requieren de inversiones multimillonarias cada año para poco premio y mucho castigo.
Por ejemplo, analizando las categorías donde hay representantes sanjuaninos, la Primera Nacional donde juega San Martín, está integrada por 37 equipos y después de un torneo maratónico, habrá premio solo para dos, en tanto que los dos últimos dos de cada zona perderán la categoría mientras que los penúltimos definirán el tercer descenso.
El Federal A que hoy lo tiene a Peñarol en zona de descenso también da cuenta de su pésima organización. Con 36 equipos, repartidos en cuatro zonas, enfrentándose cuatro veces con los mismos rivales para definir después de 40 y pico de partidos dos ascensos a la Primera Nacional y cuatro descensos.
Los equipos que bajan desde el Federal "A", caen directamente en el amateurismo de las ligas locales teniendo en cuenta que no existe una categoría intermedia como en su momento lo fue en el Federal "B"
Y ahí precisamente se abre otro gran cuestionamiento. Es que los equipos que descienden del Federal practicamente terminan desapareciendo del plano nacional, teniendo que jugar las ligas locales como hoy lo sufre Sportivo Desamparados. Sí, de un torneo nacional pre-profesional a caer al amateurismo sin escalas. Y eso por la errada determinación de Tapia apenas asumió en la AFA eliminando el viejo Argentino B que si bien no era categoría nacional ni mucho menos profesional, era una categoría intermedia y servía de fuente de trabajo para miles de futbolistas del Interior.
Con ese panorama está hoy el fútbol argentino. Torneos desgastantes, arbitrajes polémicos y decisiones desacertadas que ponen en el tapete el mal manejo del fútbol argentino que contrasta demasiado con la euforia desatada por la Selección. Argentina es campeón del mundo sí, pero acá el fútbol argentino está muy lejos de mostrarse como tal…
