A medida que se van restableciendo las actividades en la provincia, gracias al bajo índice de contagio del Covid-19, hay rubros que aguardan impacientemente su turno para sumarse a este proceso de recuperación económica. Se ha anunciado que el turismo, por sus características, es una de las últimas actividades que se van a restablecer ya que cualquier protocolo de prevención que se implemente deberá contemplar una serie de requisitos que pueden llegar a ser de difícil instrumentación, porque al hablar de turismo masivo se habla de contingentes, transporte compartido y hospedajes grupales que son complicados en este marco de pandemia. Para citar un ejemplo, al pareja Difunta Correa, por año estuvieron llegando más de 1.500.000 turistas. El 60% lo hizo en contingentes y el 40% en forma particular por ser sanjuaninos que se acercan a visitar el oratorio. Algo similar ocurre con el Valle de la Luna o la Reserva del Leoncito en Barreal, Calingasta. El turismo particular o individual es un poco más sencillo de controlar, pero también se corre el riesgo cuando se habla de entretenimientos o de la ingesta de alimentos en lugares públicos.

De todas formas este es el momento ideal para ir delineando acciones que conduzcan a promover un turismo interno para una etapa que se espera llegará en algún momento y que, si bien tendrá características totalmente distintas a lo conocido hasta ahora, será muy requerida por un público acostumbrado a salir, que lleva varios meses confinado por el coronavirus.

Los operadores turísticos señalan que en tanto no se restablezcan los vuelos comerciales y el transporte de ómnibus de larga distancia, la actividad turística en la provincia estará limitada a circuitos internos, en el Gran San Juan y en los departamentos alejados, que son los que se deben fortalecer desde el punto de vista de la comodidad, confort y servicio, como también de ofertas tales como la gastronómica, excursiones y esparcimiento, entre otros servicios adaptados a los requerimientos de los visitantes.

En una segunda etapa, cuando el transporte aéreo y de larga distancia se restablezca, ese ofrecimiento de turismo interno deberá competir, fundamentalmente, en precios y calidad de servicios. Será el momento en que la seguridad sanitaria también sea un factor a tener en cuenta ya que hasta que no se logre una vacuna contra el Covid-19, este mal no estará erradicado definitivamente del mundo.

Para llevar adelante este plan de desarrollo de turismo interno, habrá que tener en cuenta todas las posibilidades de apoyo económico y financiero que tiene previsto implementar el Ministerio de Turismo y Deporte de la Nación mediante un préstamo del BID destinado a fortalecer esta actividad que debe ser planteada como una fuente de recursos permanentes.