Un homenaje que se realizará la candidata a vicepresidenta de Javier Milei a víctimas del terrorismo de izquierda en Argentina como el ERP, y Montneros abrió una nueva polémica con La Libertad Avanza (LLA) y se reeactivó el eje central de la pelea con este sector de ultraderecha con los organismos defensores de los Derechos Humanos que convocaron a una marcha en contra. Este lunes fue el nieto recuperado sanjuanino y Director de Promoción y Protección de Derechos Humanos de San Juan, Carlos Goya, quien salió al cruce.
"Repudiamos la actividad negacionista del terrorismo de Estado y del genocidio, convocada para el lunes 4 en la Legislatura porteña, con el argumento falaz de la llamada "teoría de los dos demonios", que falsea la historia y busca legitimar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado, enmarcándolos en una guerra que no existió. Lo que sí existió fue un plan sistemático de exterminio, un genocidio ideado y ejecutado por el Estado dictatorial. El pacto democrático se asienta en este consenso que es la base innegociable de la democracia.
Es inadmisible, por lo tanto, que en un espacio institucional identitario de la democracia como es la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se permita una ofensa y una amenaza a la democracia misma, brindándole escenario y micrófono a profetas del terror, de la negación, de la violencia y de la apología del delito como la diputada Victoria Villarruel", dice el comunicado firmado por las autoridades de Derechos Humanos de la República Argentina.
"A los genocidas no se los homenajea, sino que se los juzga dentro del Estado de Derecho y se los condena", concluye el documento.
La decisión de la diputada y candidata a vice de LLA, Victoria Villarruel, de convocar a un acto este lunes en ‘homenaje’ a las ‘víctimas’ de actos terroristas perpetrados por agrupaciones guerrilleras de izquierda como del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP, ultraizquierda comunista) y Montoneros (izquierda peronista) durante la década de 1970 desatado una fuerte polémica, con el rechazo contundente de organismos de derechos humanos. Es que ambas organizaciones fueron blanco del terrorismo de Estado ejercido durante la última dictadura militar argentina (1976-1983).
