En tiempos de sequía en que la falta de agua nos moviliza no sólo a cuidar el recurso, sino a diseñar nuevas estrategias para su obtención y cuidado en nuestro oasis, hay una repartición del Estado que adquiere especial relevancia por su trayectoria y por haber forjado uno de los sistemas de distribución que es orgullo para la provincia y el país, por ser uno de los más avanzados en toda la región. Se trata del Departamento de Hidráulica, que depende del Ministerio de Infraestructura del Gobierno de la provincia, que junto a la Policía de San Juan, constituyen las organizaciones más antiguas de la provincia. Sus orígenes datan del siglo XIX, durante el gobierno de Nazario Benavidez, quien en 1851 cumplió con el objetivo de construir el primer dique de contención de San Juan. A esa obra se le instituyó el nombre de San Emiliano, porque fue construido con los presos de la cárcel provincial y, precisamente, San Emiliano es el santo de los reclusos. 

La denominación de Departamento de Hidráulica al organismo oficial encargado de la distribución del agua para riego lleva 78 años, ya que fue impuesto en 1942.

Este dique partidor comenzó a ser construido durante el gobierno de Yanzón en 1833, ocasión en que la ciudad de San Juan sufrió una terrible inundación a causa de una creciente del río. Fue tan grande la crecida que se pasaba en balsa a Albardón, Angaco y Caucete y hasta fue posible la comunicación pluvial con Mendoza. La demora en construir el embalse fue de dos décadas.

En realidad, cuando uno repasa la historia en el siglo XXI, duda de que el hombre haya podido dominar el Río San Juan y también el Jáchal. Desde su milenaria existencia ambos ríos han significado o pérdidas de cultivo y ganado por sequías extremas ó las crecidas que ocasionaban grandes inundaciones. Por este motivo junto con la finalización del dique San Emiliano, Benavidez reordenó el manejo del agua, porque hasta entonces estaba en mano de los regantes particulares quienes se organizaban para la monda, cobraban sus canon de riego y elegían su propias autoridades. Las llamadas comisiones de Riego por localidades, solían generar conflictos, sobre todo en épocas de escasez. 

En aquel entonces, el Estado provincial no tenía casi injerencia en la gestión. Entonces Benavídez promulga la primer ley de irrigación y agricultura, y crea la primer autoridad del agua, denominada Inspección General de Aguas, siendo su primer inspector Bernardo Rosendo, sanjuanino emparentado con la familia Laprida.

Así, el Departamento Hidráulica fue desarrollándose a través de los diferentes gobiernos. Cada uno de ellos le cambiaba el nombre, hasta que en 1942 se crea el Departamento de Hidráulica, siendo esta denominación la que más año lleva, 78 años (1942 – 2020).

Hoy urge darle mayor estatus organizacional, no sólo para recomponer su estructura y capacidad de trabajo para atender los más de 2.500 kilómetros de red de riego y drenaje que distribuyen el agua almacenada en la cadena de diques construidos en los principales ríos de la provincia. 

Para ello es necesario brindarle herramientas para lograr mayores acciones de investigación y desarrollo aplicados al manejo sostenible del agua en la provincia por un lado. Y por otro, asignarle mayor poder de policía, no sólo legal, sino también de capacidad concreta de aplicación para preservar y hacer más eficiente la distribución del agua para riego, industria y consumo humano en toda la provincia.

Por Adrián Alonso
Redacción de DIARIO DE CUYO.