El contenido de la expresión "patrimonio cultural" ha cambiado bastante en las últimas décadas, debido en parte a los instrumentos elaborados por la UNESCO. El patrimonio cultural no se limita a monumentos y colecciones de objetos, sino que comprende también tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, usos sociales, rituales, actos festivos, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional. Son aquellas cosas que pertenecieron a personajes de la historia o simplemente a un lugareño que dejó a su paso aquello que representa y da identidad a un sitio. Dentro de esto está el patrimonio barrial.

El objetivo para su preservación debe ser poner en valor elementos simbólicos sensibilizando al vecino, trabajando en conjunto con ellos para generar una cultura del mantenimiento con visibilidad para todos y generar un efecto multiplicador.

De las uniones vecinales, los colegios y vecinos que deseen mantener su espacio generando valor patrimonial, simplemente se necesita participación, con responsabilidad y entusiasmo. Cada barrio tiene su historia que en primer término debemos poner en valor personal, luego comunitario y finalmente conservarlo y mostrarlo con orgullo.

Patrimonio barrial puede ser el bar de la esquina, el viejo almacén, la plaza, la capilla, la casa de…, la fábrica, el taller mecánico, la escuela, el maestro y tantas cosas más. Estudiar los antecedentes del sitio, evaluar, trabajar para detener el deterioro de restaurar, no alterar pero sí mantener.

Barrios de la infancia: Hace tiempo que deseo escribir sobre el barrio de la Infancia. Pero siempre me pregunto ¿a quién le interesará? ¿habrá algún sanjuanino que desee saber o desee recordar cómo fue su barrio cuando sus abuelos o padres vivían en él?

Todos sabemos que los barrios de San Juan cambiaron de la noche al día por el terremoto del ’44. Esos barrios desaparecieron en parte y en otros se fueron modificando con nuevas construcciones, nuevos vecinos, que hoy a los 70 años y más se transformaron también en "viejos barrios". Estos son importantes en la historia de las personas y de los vecinos, ya que en ellos se produjeron hechos que hacen a las tradiciones, cultura y patrimonio de la provincia.

En muchos de ellos, por desconocimiento de los nuevos residentes no hubo sentido de conservación. Recuerdo el barrio de calle Tucumán, entre Brasil y Abraham Tapia que fue declarado patrimonio por la conservación de sus casas pos terremoto. Allí vivieron mis abuelos que tenían una fábrica de caramelos "La Tamaritense". Por la noche en esa calle practicaban los patinadores del Patín Club. Simplemente relatos han quedado.

Barrio es un lugar para la integración personal y familiar, que del árabe significa "exterior" con identidad propia, que posee un sentido común de pertenencia de sus habitantes, de su historia y muchas veces reforzado por el antagonismo con otro barrio contiguo. Algunos en San Juan, pocos creo yo, son parte de su historia.

Por haber sido docente sostengo que en la escuela un niño adquiere múltiples conocimientos de su vida cotidiana relacionada con la familia y sus vecinos, conocimientos de los que ocurre fuera de sus propios ámbitos de cada alumno. Aconsejo y recomiendo a maestros leer la colección del Dr. Fernando Mó "Cosas de San Juan" y transmitirlos a sus alumnos.

Todo este relato forma la historia de los pueblos y de los barrios. Bueno sería que los mismos fueran investigados y comentados en las escuelas. Todo esto hace a la buena relación y no a la violencia que nos está afectando.

 

El barrio Patricias Sanjuaninas, en Desamparados.