Este viernes en la mañana se realizó el sorteo de Grupos para el Mundial Sub-20 y se conoció que el seleccionado de Mascherano se medirá con Nueva Zelanda, Guatemala y Uzbekistán.
Aquí el perfil de cada rival de la Albiceleste:
Uzbekistán
La generación uzbeka de 2023 acudirá a la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA tras alzarse con el título asiático contra todo pronóstico.

- Uzbekistán, ahora campeón de Asia, irá a su quinta Copa Mundial Sub-20 de la FIFA
- Se adjudicó el título continental por primera vez en la historia
- Presentamos a su seleccionador, a su gran estrella y a un jugador a seguir
Uzbekistán regresará en mayo a la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA™ en calidad de campeón continental, tras ganar ante su público su primera Copa Asiática Sub-20 de la AFC.
Los discípulos de Ravshan Khaydarov comenzaron imponiéndose en el Grupo A y derrotaron luego a Australia en cuartos de final, lo que les valió sellar su pasaporte para el Mundial sub-20 en calidad de semifinalistas del torneo. Y a continuación derrotaron a la República de Corea y a Irak, para alzar el trofeo por primera vez en su historia.
El cuadro centroasiático se fija ahora como meta superar sus mejores registros en la cita mundialista de la categoría, los de 2013 y 2015, años en que fue cuartofinalista.
Entrenador: Ravshan Khaydarov

Pocas personas habrán tenido tanta repercusión en el fútbol uzbeko como Khaydarov, que ha dirigido a la selección sub-23 y a la absoluta del país, además de entrenar en diversos clubes de la liga nacional. Coronó nuevas cumbres con la conquista de un primer Campeonato Sub-23 de la AFC en 2018 y escribió un nuevo capítulo de su impresionante historial como técnico al repetir ese triunfo con los sub-20 en la prueba continental.
Tuvo una modesta carrera como defensa en su país natal, antes de colgar las botas y pasar a los banquillos a finales de la década de 1990. Además de formar a las futuras estrellas del país y de dirigir a la selección absoluta, Khaydarov ha logrado dos títulos de la liga uzbeka con el Pakhtakor.
Cuando su equipo tiene la posesión, Khaydarov suele desplegar un sistema 3-4-3 con una defensa adelantada, que ayuda a recuperar rápidamente el balón tras perderlo y reactivar el ataque. Gracias a esa táctica el conjunto uzbeko aventajó en número de disparos a seis de sus siete adversarios de la Copa Asiática Sub-20. Sin el esférico, el esquema puede transformarse en un 4-2-3-1 o en un rígido 5-4-1, que sirvió para mantener su puerta a cero en cinco ocasiones durante ese certamen.
Jugador clave: Abdukodir Khusanov

El encargado de dirigir una zaga poco menos que inexpugnable es el central Khusanov, que ha seguido los pasos de otros compatriotas suyos de gran talento recalando en la primera división bielorrusa, al fichar por el Energetik de Minsk.
Es hábil con ambas piernas, se desempeña tanto en una retaguardia de tres como de cuatro y es fuerte con el balón, cualidades que lo convierten en el defensa perfecto para una disposición táctica tan flexible como la de Khaydarov. Gracias a su relativa velocidad y su potencia, Khusanov puede ayudar a cerrar la defensa, aunque también es capaz de actuar más cerca de la banda cuando se le encarga cubrir los carriles.
Fue uno de los pilares del equipo campeón de la Copa Asiática Sub-20 y sin duda será crucial para las opciones de los uzbekos de establecer una nueva mejor marca en el torneo mundialista que se celebra en mayo y junio.
Jugador a seguir: Abbosbek Fayzullaev

Y a la vez que Khusanov es la piedra angular de la defensa uzbeka, el polivalente Fayzullaev será esencial para los planes ofensivos del equipo en Indonesia.
Fayzullaev, de 19 años, es un centrocampista con libertad de movimientos que suele formar parte del tridente ofensivo de Khaydarov y que abrió la cuenta anotadora de los suyos en la Copa Asiática Sub-20 con un tanto contra Siria, además de proporcionar una asistencia, actuación a la que dio continuidad protagonizando un gran torneo individual.
También está teniendo una carrera notable en el fútbol de clubes, puesto que ya ha ganado dos títulos de la primera división uzbeka y una Supercopa de Uzbekistán con el Pakhtakor, el antiguo club de su entrenador. Uzbekistán brilló en 2015 merced a otra estrella del Pakhtakor, Dostonbek Khamdamov, y las esperanzas de la nación bien podrían depositarse ahora en esta nueva promesa del club de Tashkent.
Guatemala
La Selección de Guatemala, que hilvanó batacazos en su camino al Mundial, llegará plena de ilusión.

- Los chapines sorprendieron en el Premundial de la Concacaf con jóvenes talentos y un equipo disciplinado
- La conducción de Rafael Loredo Silva fue una de las claves de la clasificación
- ¿El secreto del éxito? Personalidad y carácter para reponerse ante situaciones adversas
El Campeonato Sub-20 de la Concacaf bien podría haber sido el guion de una película escrita por un director de cine guatemalteco. El debut en el Grupo G con una estrepitosa caída ante El Salvador, por 5-1, parecía sepultar sus esperanzas. La intervención de Rafael Loredo Silva, el entrenador del combinado nacional, fue vital para la resurrección futbolística y anímica de sus dirigidos. Sendas victorias ante Panamá y Aruba, con actuaciones individuales sumamente destacadas, le permitieron pasar a octavos de final: el camino hacia una posible clasificación a semifinales -instancia que otorgaba el boleto al Mundial- parecía inalcanzable por la investidura de los rivales a los que debía enfrentar.
Canadá fue el primer escollo. El empate agónico, con un gol de Omar Villagrán, estiró la definición a los penales: la eficacia de los representantes de la bicolor pudo ante la supremacía canadiense. El sueño se encontraba a un solo paso de distancia. México, que llegaba a cuartos de final con 18 goles a favor y ninguno en contra en toda la competición, no pudo plasmar su poderío ante Guatemala.
Los chapines estuvieron a la altura de la situación y llevaron al candidato a un desenlace electrizante desde los doce pasos. Jorge Moreno, su arquero, contuvo tres disparos y materializó el sueño: le dio a su equipo el ticket para su segunda participación en una cita mundialista.
La gesta, reconocida por la prensa local como heroica, sirve para alimentar la esperanza colectiva en la previa de la máxima competencia a nivel selecciones. Y la gira del elenco por Asia, en febrero de este año, con tres victorias (3-1 vs. Nueva Zelanda, 3-1 vs. Fiji y 1-0 vs. Indonesia) revalida ese buen presente. La expectativa, en esta oportunidad, no supera a una realidad que es cada vez más prometedora.
Rafael Loredo Silva: un líder convincente e inspirador

El entrenador, oriundo de México, fue un oasis futbolístico en el horizonte de la Sub-20 guatemalteca. Quizás uno de los principales artífices del resultado deportivo más importante de los últimos años para los bicolores.
Pragmático y versátil, le puso su rúbrica a una identidad sostenida por los valores, la disciplina y el orden. Con la capacidad de adaptarse a contextos y adversarios, osciló entre dos esquemas que siempre le dieron rédito: un ofensivo 4-3-3 y un dinámico 3-5-2 apoyado en la velocidad y talento de sus mediocampistas.
La planificación de cada encuentro, la confianza en sus jugadores y su cuerpo técnico, y su esencia estratega, erigieron a Loredo Silva como la cara visible de una hazaña conjunta que sorprendió internacionalmente.
En sus medidas y sinceras declaraciones en las giras post clasificación, reconoció que evaluará a cada uno de los integrantes del plantel, a probables próximos convocados e, incluso, contemplar a algunos representante de la Selección Sub-17. El proyecto, integral y a prueba de nombres propios, buscará alcanzar su pico máximo en el Mundial.
Jugador clave: Arquímides Ordoñez
“Quimi” fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores jugadores del certamen. Pícaro, talentoso y determinante, el delantero que juega en el FC Cinncinati de la MLS, brilló con cinco conquistas en momentos importantes para ganarse un lugar, de manera sumamente merecida, en el once ideal del torneo -único guatemalteco en recibir dicha distinción-.
Se desdobló constantemente para contribuir con goles influyentes (en cuartos de final ante México y en semifinales ante República Dominicana) y para cooperar defensivamente en el mediocampo.
Exhibió potencia, desfachatez y rebeldía para desatascar partidos complejos. Dejó en claro que fue una revelación y será, además, una de las proyecciones a tener en cuenta en el fútbol de Guatemala. Su actuación, descollante, tuvo su recompensa: dos meses después fue citado a la Selección absoluta para los amistosos ante Colombia y Honduras.
Jugador a seguir: Jorge Moreno
Con apenas 17 años, Jorgito fue uno de puntos altos y destacados por los medios guatemaltecos, señalado como el héroe en las etapas cruciales del certamen. De pequeño, el guardameta huehueteco debió alejarse de su casa y sus afectos para fichar por el Comunicaciones FC, uno de los equipos grandes del país.
Sus características llamaron la atención de los seleccionadores y formó parte, desde su temprana edad, de los combinados Sub-15 y Sub-17. El Premundial de Concacaf, camino al Mundial, fue su capítulo sobresaliente.
Fue criticado en la derrota inaugural ante El Salvador por 5-1. Rápidamente pasó la página y mostró su mejor versión. En cuartos de final, ante México, atajó un penal a tres minutos del final del partido y le permitió a su equipo llegar a la definición desde los doce pasos: allí retuvo tres remates para concretar el sueño del seleccionado chapín.
En las semifinales, ante República Dominicana, se ausentó por acumulación de amarillas y Guatemala no pudo avanzar de ronda. Pero el objetivo principal ya estaba logrado. En su retorno al país, no sólo renovó por tres años más con el Comunicaciones FC, además fue recibido en su Huehuetenango natal con una caravana que unió al aeródromo con la Municipalidad, donde fue homenajeado por las autoridades locales.
Nueva Zelanda

- La Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2023 se jugará del 20 de mayo al 11 de junio
- Nueva Zelanda aspira a ir más allá de los octavos de final por primera vez
Nueva Zelanda se clasificó para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA™ por sexta vez consecutiva, tras lograr su billete conquistando el Campeonato de Oceanía Sub-19. Ahora, los jóvenes Kiwis están decididos a intentar conseguir su mejor resultado histórico en un Mundial Sub-20. En las tres últimas ediciones superaron la fase de grupos, pero aún no saben lo que es ir más allá de los octavos de final. Nueva Zelanda se puso a punto para el certamen disputando en febrero un cuadrangular amistoso en el país anfitrión. El combinado de Darren Bazeley perdió su primer partido ante Guatemala, pero ganó sus dos encuentros restantes contra Indonesia y Fiyi.
El entrenador: Darren Bazeley

Bazeley, nacido y criado en Inglaterra, jugó en las filas de Watford, Wolverhampton Wanderers y Walsall, antes de dejar su país natal para recalar en el New Zealand Knights en 2005. Ese fichaje acabaría siendo un punto de inflexión transformador en la trayectoria profesional del ex defensa. Tras concluir su carrera de jugador en Nueva Zelanda, Bazeley se ha ido forjando allí una reputación como entrenador inspirador y altamente cualificado. Se estrenó en los banquillos tras ser nombrado ayudante del seleccionador sub-17 de Nueva Zelanda en 2009. Bazeley pasó a asumir las riendas del equipo en 2012 y, posteriormente, ha ocupado una amplia variedad de puestos con las diferentes selecciones nacionales neozelandesas. La buena consideración que tiene el técnico de 50 años en el seno de la Federación Neozelandesa de Fútbol se puso aún más de relieve al ser nombrado seleccionador absoluto con carácter provisional a principios de 2023. Actualmente, Bazeley –que adquirió la nacionalidad neozelandesa en 2015– está combinando ese cargo con el de seleccionador sub-20.
Jugador clave: Jay Herdman

El centrocampista goleador Herdman se ha erigido en uno de los jóvenes talentos más fascinantes de Nueva Zelanda. Ya brilló especialmente en el Campeonato de Oceanía Sub-19 del pasado noviembre en Tahití, donde ofreció una serie de actuaciones sobresalientes en la campaña triunfal de su selección. Herdman, autor de un gol en la victoria por 3-0 en la final contra Fiyi, aporta dinamismo y seguridad técnica en la medular neozelandesa. Su buen rendimiento en Tahití fue reconocido con el premio al mejor jugador de la competición. El jugador de 18 años es hijo del seleccionador masculino de Canadá, John Herdman, y milita en el Vancouver Whitecaps canadiense. Nació en Invercargill, al sur de Nueva Zelanda –su padre estuvo anteriormente al frente de la selección femenina neozelandesa–, y también es seleccionable por Canadá e Inglaterra. Herdman insiste, no obstante, en que siempre ha “sido un Kiwi de corazón”.
El jugador a seguir: Oliver Colloty

Los letales remates de Colloty, junto a sus incisivos movimientos y su instinto de depredador del área, lo distinguen como un delantero con un potencial considerable. Mostró un explosivo estado de forma en el Campeonato de Oceanía Sub-19, donde catapultó a Nueva Zelanda hacia el título con 9 goles en 6 partidos, y también causó una gran impresión en el torneo amistoso de febrero en Indonesia. Allí vio puerta en los partidos contra el país anfitrión y contra Guatemala; y parece estar listo para liderar el ataque de Nueva Zelanda en el Mundial sub-20. El ariete de 19 años juega actualmente en el Melville United, un club de su país radicado en Hamilton, pero se rumorea que está atrayendo el interés de varios equipos ingleses.
