
El medio ambiente comenzó a regenerarse ante la ausencia del hombre por causa de la pandemia. Se ven ríos y lagos limpios como animales silvestres que se tomaron las calles en ciudades del mundo.
Dice el refrán: "no hay mal que por bien no venga". Es así como esta pandemia mortal, se ha llevado miles de vidas en todo el mundo y aún se lucha contra ella. En este contexto, también llama la atención de científicos y estudiosos de distintas ciencias, como también a la gente común de todas las latitudes, algo muy significativo. Entre los ejemplos que se pueden mencionar está la de los animales silvestres de distintas especies que se animaron a incursionar por zonas urbanas y ciudades, al notar la ausencia del ser humano. Ese mismo panorama se vio en nuestra provincia con la aparición de guanacos, entre otros animales que se paseaban incluso por el ingreso de turistas en Ischigualasto. Aunque también hay que decir que continua la carencia de reforestación, en especial las zonas donde los delincuentes arrasan con árboles como algarrobos, entre otras especies, que son fuente de vida para el hombre y la fauna. Por otra parte, los científicos notaron la recuperación de la capa de ozono en el Ártico como también mares y ríos, donde antes de la pandemia había contaminación hoy se observa vida marina. Lo mismo que en lugares turísticos como Cancún, en México o los canales de Venecia, en Italia, donde las aguas se notan limpias. Así se pueden mencionar otros lugares en el país y el planeta, donde la ausencia del hombre provocó el milagro de la incipiente regeneración de la vida natural y silvestre. Creo que una vez superado este terrible problema sanitario que azota al mundo, los gobiernos de todos los países deberán acordar la forma de coexistir con el resto del planeta, para que vivamos de una manera más equilibrada con el medio ambiente.
