Señor director:
El 9 de julio no es cualquier fecha para el país. Está cargada de una importancia que trasciende los tiempos. Es el día en que de manera oficial nos emancipamos como nación del poder extranjero, allá por 1816. Como condimento especial, dos sanjuaninos fueron protagonistas de esas jornadas en que se redactaba el documento por el cual se declaró la independencia: Fray Justo Santa María de Oro y Francisco Narciso Laprida. En estos tiempos de pandemia y de una delicada situación política, social y económica, como argentinos debemos tomar la actitud que tuvieron nuestros próceres. Es decir, el buscar en los valores morales los cimientos sólidos para edificar una nación bajo los preceptos republicanos en los que fue declarada la independencia. Como ciudadanos, una forma de manifestar estos valores es embanderando nuestras casas, edificios públicos, lucir con orgullo nuestra escarapela y confiar en que Dios, nuestro Señor, bendiga nuestra patria con paz, para que nos miremos como hermanos que somos y desterremos todo egoísmo y malos sentimientos que no corresponden en nuestra familia argentina.
Ramón Ochova
Periodista – Poeta
