PILAR. La gobernadora María Eugenia Vidal fue la nave insignia de la campaña de Cambiemos y Bullrich se apoyó en su carisma para ir hoy por el triunfo.

 

La coalición oficialista Cambiemos buscará en estas elecciones legislativas reafirmar su hegemonía en la provincia de Buenos Aires y revertir el resultado de las PASO, mientras la ex presidenta Cristina Fernández, quien se impuso por escaso margen, intentará transformarse en la referente opositora.

Con el ex ministro de Educación Esteban Bullrich a la cabeza de la nómina para el Senado, y Graciela Ocaña al frente de la lista para Diputados, Cambiemos tratará -bajo la tutela del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal- dar vuelta el ajustado final con Unidad Ciudadana en las PASO.

Fernández de Kirchner, que está acompañada por Jorge Taiana en la nómina para el Senado, alentó en la campaña el fantasma del "ajuste" para afianzar las diferencias con el oficialismo. Un poco más difícil la tendrá Fernanda Vallejos, cabeza de lista para diputados, que deberá remontar una ventaja de casi dos puntos a favor del oficialismo.

Por su parte, el frente "1País" que presenta al tándem de Sergio Massa y Margarita Stolbizer para el Senado, y el exgobernador bonaerense Felipe Solá al frente de la lista de aspirantes a la Cámara Baja, buscará esquivarle a la "grieta" para mantener su capital en el Congreso como en la Legislatura y no perder los votos que le otorgaron un tercer lugar en las PASO.

Con más de 12,2 millones de personas habilitadas para votar, la Provincia se mantiene como el principal distrito electoral del país con el 37% del electorado, que en estas elecciones superará los 33 millones de votantes en todo el país.

Apuntalado por las figuras de Macri y Vidal, Cambiemos busca reivindicar los casi 40 puntos conseguidos por Vidal en 2015 cuando fue electa gobernadora para así reafirmar su poder en territorio bonaerense, pero pensando en la necesidad de aumentar su presencia en el Congreso.

En la Cámara alta el peronismo renovará dos lugares por el vencimiento de los mandatos de Juan Manuel Abal Medina (candidato a diputado nacional por Cumplir) y María Laura Leguizamón, mientras que el GEN pondrá en juego la banca por la minoría, que en este periodo estuvo a cargo de Jaime Linares.

En Diputados, sobre un total de 127 bancas que se ponen en juego, 35 corresponden al distrito bonaerense, donde el oficialismo renueva tres escaños (dos del radicalismo y uno del PRO), porque con la renuncia de Gladys González, compañera de lista de Bullrich para el Senado, ya había perdido un representante que quedó en manos del massismo (Carolina Couly).

En el Frente para la Victoria se le vence el mandato a una decena de legisladores, y quedarán afuera del Congreso nombres como Héctor Recalde y Juliana Di Tullio, anotados como suplentes para el Senado, Diana Conti, Carlos Kunkel y Edgardo Depetri, entre otros nombres.

En tanto "Cumplir", el espacio que lleva al exministro kirchnerista Florencio Randazzo como candidato a senador, arriesgará una banca, la que debe renovar el dirigente sindical Oscar Romero.

En las PASO, Cristina obtuvo el 34,27% de los votos mientras que Bullrich, 34,06%. Si se repiten los resultados de las PASO, Cambiemos se alzaría con 14 bancas (11 más que las que arriesga); Unidad Ciudadana 13 (el FPV-PJ sumaría entonces 3 diputados); 1País 5; el Frente Justicialista 2 y el FIT, el último escaño en disputa.
 

En Santa Fe, bastión muy codiciado

El peronismo y la alianza Cambiemos, que en la provincia de Santa Fe polarizaron el resultado de las PASO con un virtual empate técnico, juegan ahora sus mejores cartas con el objetivo de obtener en las elecciones generales hoy la mejor tajada en la brega por las nueve bancas que se ponen en juego para la Cámara de Diputados de la Nación, de las cuales el PJ sólo renueva dos y la coalición que gobierna el país, cinco.

 

El distrito santafesino, tercero en cantidad de electores detrás de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, con más de 2,7 millones de ciudadanos habilitados, fue el único de los de mayor peso que en las PASO no quedó pintado de amarillo, ya que el Frente Justicialista obtuvo 516.803 votos, con Agustín Rossi a la cabeza, y superó por poco los 500.832 logrados por la boleta que propuso a Albor Cantard, de Cambiemos.

Ese escenario de polarización le permitirá al peronismo, de confirmarse en las generales, mejorar su presencia en la Cámara baja debido a que sólo renueva dos bancas (Josefina González y Eduardo Seminara), en tanto para Cambiemos es preciso el triunfo para retener una buena porción de las que arriesga: Gisela Scaglia, Ricardo Spinozzi, Luciano Laspina, Mario Barletta y Ana Copes. Una de las características distintivas que tendrán los comicios en Santa Fe será la unidad lograda por los dos principales sectores del peronismo.