Señor director:

Este año 2020 no comenzó de la mejor manera. En nuestro país, la crisis económica, los disensos entre hermanos, la llamada "grieta", que causa dolores y que sólo sirve para dividirnos no da resultados buenos. Luego llegó un día en que las alarmas se encendieron. Un enemigo microscópico tocó a la puerta, no sólo de los argentinos, sino del mundo, trayendo enfermedad y muerte. Ahí, el temor, el pánico y la desesperación. Entonces, el hombre miró a Dios para pedirle su auxilio. Y, el Señor Todopoderoso responde, porque es bueno y para siempre es su misericordia, dice en la biblia. No dejemos de orar. No dejemos de confiar en Él, que es el dador de la vida. El Señor es nuestro refugio en tiempos de angustia. Como lo pedía Juan el bautista, debemos arrepentirnos de nuestras faltas. Dios quiere bendecirnos, sólo nos pide acercarnos a Él con corazón arrepentido y sincero para que Jesús resucite en nuestros corazones.