Señor director:

En el día del amor que fue el pasado 14 de febrero, palabras sobran, actos efímeros muchos, promesas vanas todas. Sin embargo cosas auténticas todavía existen. Recordar y pensar a tu amor. Desearle lo mejor, que sea feliz, que la fortuna y las estrellas le favorezcan y que sea bendecido. Porque no hay amor más sincero, que aquel que pide todo para el otro y nada de retribución. Ningún amor es más sincero, que el que no espera retribución. Aquel amor que no espera nada y da todo. Porque sabes que serás feliz, tan solo si ves a tu amor feliz. Porque amar, significa no pensar en uno mismo, sino en el otro. Olvidarte de tu yo. Porque sabes en definitiva que el amor es entrega. Entregarte sin condiciones al otro, sabiendo que ese camino no tiene retorno. Y cuando al final de todo entiendes esto, aprendes a amar. Feliz día de los enamorados.

Fernando Sisterna   DNI 16.847.326