Cientos de miles de personas participaron en toda Francias en las manifestaciones que se realizaron el fin de semana último con el fin de mantener la presión sobre el gobierno por sus planes de hacer que la gente trabaje más años antes de jubilarse.
Después de tres días de huelgas en todo el país desde principios de año, los sindicatos igualaron la participación masiva del 19 de enero, cuando más de un millón de personas se manifestaron en contra de retrasar la edad de jubilación de los 62 a los 64 años.
Según exprsaron los manifestates ante este planteo "hay una forma de desprecio (por parte del gobierno). No hay respuesta al movimiento (social) y tiene que haberla”.
Los franceses pasan el mayor número de años jubilados entre los países de la OCDE, un beneficio al que, según los sondeos de opinión, una mayoría sustancial se resiste a renunciar.
El presidente Emmanuel Macron asegura que la reforma es "vital” para garantizar la viabilidad del sistema de jubilaciones.
Amenaza de cerrar Francia
En una declaración conjunta el sábado, los principales sindicatos pidieron al Gobierno que retire el proyecto de ley. Advirtieron que intentarían paralizar Francia a partir del 7 de marzo si no se satisfacen sus demandas. Ya hay convocada una huelga para el 16 de febrero.
"Si el gobierno sigue haciendo oídos sordos, la intersindical pedirá el cierre de Francia”, dijeron antes de esta última marcha.
Las protestas son las primeras que se celebran en fin de semana, cuando los trabajadores no necesitan hacer huelga ni pedir permiso para marchar. También se producen tras la primera semana de debate sobre la legislación de pensiones en el Parlamento.
La oposición ha sugerido miles de enmiendas para complicar el debate y, en última instancia, tratar de forzar al Gobierno a aprobar el proyecto de ley sin votación parlamentaria y mediante decreto, una medida que podría agriar el resto del mandato de Macron quien fue reelegido en abril de 2022 por cinco años.
Retrasar dos años la edad de jubilación y ampliar el periodo de cotización generaría 17.700 millones de euros (19.180 millones de dólares) adicionales en cotizaciones anuales a las pensiones, lo que permitiría al sistema alcanzar el punto de equilibrio en 2027, según estimaciones del Ministerio de Trabajo.
Los sindicatos afirman que hay otras formas de conseguirlo, como gravar a los superricos o pedir a los empresarios o a los pensionistas acomodados que coticen más.
Tiempo de trabajo
La reducción del tiempo de trabajo, concebida en un principio para proteger a los trabajadores de los abusos, se ha convertido en parte de la historia de posguerra del país. En 1982, François Mitterrand redujo la edad de jubilación de 65 a 60 años. Dos décadas más tarde, Francia introdujo la semana laboral de 35 horas. La proporción de franceses que consideran el trabajo +muy importante+ pasó del 60% en 1990 a sólo el 24% en 2021. La pandemia ha acelerado este cambio, afirma Romain Bendavid, en un documento para la Fundación Jean-Jaurès, un grupo de reflexión. En 2022, sólo el 40% de los franceses preferirá ganar más y tener menos tiempo libre, frente al 63% de 2008.
