Como si fuesen a entrar a atracar un banco, encapuchados y armados, así entraron dos delincuentes pero a robar a una familia trabajadora de San Martín. En un violento asalto, los malvivientes se alzaron con $413.000, los ahorros de más de 5 años de trabajo, que iban a ser destinados a refaccionar su casa.
El hecho ocurrió a las 23, del jueves 7 de octubre, en una vivienda de las inmediaciones de calle Divisoria, entre Zapata y Nueva España. La pareja de origen boliviano estaba con sus cuatro hijos, de 9, 7, 5 y 3 años, cuando los delincuentes atacaron. Dos ingresaron con sus rostros tapados, uno portaba un arma de fuego mientras que su cómplice exhibió un cuchillo en la mano.
Juntos golpearon al padre de familia, Daniel Paco (30), lo tiraron al suelo y allí lo ataron. Además, le colocaron una manta encima para que no pudiera ver su accionar. Aterrada, la mujer de 25 años entregó sin dudar ni demorarse los 413.000 pesos que tenían guardados para hacer refacciones en la casa.

La pareja es propietaria de un horno de ladrillos y sus esfuerzos por progresar se vieron esfumados en cuestión de minutos. Los hombres, quienes tenían al menos 3 personas esperándolos en la calle, revolvieron la casa y le sumaron al jugoso botín una hidrolavadora, dos celulares, las llaves de una camioneta Toyota Hilux y una motosierra, que fue tirada a los metros de la vivienda.
Según el relato de otros vecinos, los delincuentes quisieron entrar en otra casa pero desde adentro gritaron que tenían armas y amenazaron con disparar, por lo que presumen que los malvivientes se arrepintieron y se fueron.
En la zona, algunos aseguran que vieron esa noche un auto blanco merodeando. Por su parte, la joven pareja y sus vecinos pidieron que haya más control policial y reclamaron más iluminación, ya que en la noche se convierte literalmente en una boca de lobo.
