La inusual escena ocurrió en Irlanda y el padre del menor, Damien, admitió que no lo sorprendió porque el nene suele meterse en esas situaciones.
 

El hombre relató que se encontraban en un centro de diversión infantil en Nenagh y, mientras hablaba con su hijo Shane de 5 años, Jamie "salió de mi línea de visión hacia los juegos".