"Silvestre y la naranja" nació en 2011 en Buenos Aires y produjo dos discos, el primero homónimo y Laguna. Sin embargo, es 2019 el año que toman como plataforma de despegue, cuando se produjo la refundación del combo que mantuvo dos integrantes -Justo FM (voz) y Fran Nicholson (guitarra)- remozó concepto y editó tres discos: Animales, Supersticiones y Sueño Cítrico. Es justamente este último, un álbum de canciones pop con pinceladas de otros géneros como soul y rock que vio la luz en abril, el que presentarán esta noche en San Juan, en medio del Sueño Cítrico Tour. Es su tercera visita a la provincia, en medio del franco ascenso del grupo que completan Luco Grasso (bajo) y Ferla Laprida (batería), que tiene en las narices su debut en Obras, el 15 de septiembre, prácticamente agotado.
Justo Fernández Madero, frontman del cuarteto, habló con DIARIO DE CUYO de este presente dinámico, que ya incluye más de un millón de oyentes mensuales en Spotify y celebradas actuaciones en Cosquín Rock, Lollapalooza Chile y Argentina y Vive Latino (México), por citar algunos hitos con su impronta.
– ¿Qué encierra Sueño cítrico?
– Es un disco que grabamos en Chile. Teníamos ganas de irnos de aislarnos en un estudio, porque el anterior lo habíamos hecho de forma más individual, todo separado. Y salió la posibilidad de un estudio tremendo allá y de tocar en Santiago, así que se alinearon los planetas y nos fuimos. Los cuatro, a la vieja usanza, muy vintage, nos encerramos dos semanas a grabar. Fue una experiencia increíble, muy distinta y le cambia mucho el ADN al disco, porque todos estamos más involucrados. A nivel compositivo hay cosas nuevas, son momentos distintos de cada uno y de toda la banda y los temas tienen otro tinte; pero creo que lo que más cambió es el sonido, la ingeniería, la mayor investigación estuvo ahí, eso de estar metidos en el estudio sacándole el jugo…
– Es el quinto álbum, hay todo un tránsito ya…
– Sí, aunque lo contamos como el tercero porque con esta formación actual el primer disco fue Animal. En 2019 hubo un cambio en la banda y eso le cambió mucho el aire. Desde ahí hay un poco más de llegada, por ahí la gente escucha más estos discos, los otros quedaron en una etapa anterior.
– ¿Reconocés ese pasado o mejor dejarlo atrás?
– Con Fran, que también estuvo en esa etapa, lo reconocemos, pero al mismo tiempo sentimos que si bien era "Silvestre y la naranja", era otra gente y otro proyecto. Cambia mucho que el grupo humano cambie, lo reconocemos pero lo sentimos alejado.
– En esos años también cambió la escena. ¿Cómo la ven?
– Sí, en 2018-2019 empezó a haber como un recambio generacional, las bandas nuevas empezaron a copar un poco la escena, también el trap tomó mucho impulso y tenemos la suerte de entrar con esa ola de la nueva generación. Ahora hay muchos festivales -digo festivales porque son como la vidriera de la escena- con bandas actuales y corona un Babasónicos, un Fito, pero el grueso del line up es actual. Esas bandas ya están a otro nivel y siempre van a estar, las vamos a escuchar y querer siempre, y ninguna banda elimina a otra ni mucho menos, pero es bueno que se genere espacio para lo nuevo.
– ¿Qué caracteriza a esta nueva escena?
– Es verdad que en cuanto a los géneros es más diversa. En los ’80 estaba como muy marcado, más pop por así decirlo y luego en los ’90 una escuela más de los Redonditos, más rock… Ahora siento que hay un poco de todo en cuanto a géneros. Pero más allá de eso, es una escena más despojada en el buen sentido, más libre. En los ’80 había algo de la pos dictadura como un hilo conductor en el concepto, una re identidad con respecto a ese tema; y ahora por suerte, al no tener una experiencia tan intensa como esa, de ese calibre, creo que es más despojada. Cada banda expresa lo que quiere expresar, cada uno con su propia narrativa, con lo que quiere transmitir… Eso veo a nivel general, es más apolítica o no tan social, si bien hay bandas que sí tocan esos temas claramente.
– ¿Ustedes se plantearon un mensaje a transmitir?
– Creo que la música habla por sí misma. Por lo general en nuestros discos no hay un concepto súper trazado, cuando escribís un disco lo escribís en un tiempo determinado y en esas canciones siempre habrá un hilo conductor, pero como subyacente. Quizás en Animal, pese a que cada tema tiene su historia, haya algo de esencia más explícita, un llamado a buscar más la autenticidad, algo más instintivo.
– ¿Y en este disco?
– Va más al arte de tapa, la naranja, que nunca habíamos usado. Una naranja partida al medio, chorreando su jugo, es como un símbolo de Silvestre al desnudo. Somos los cuatro sacándonos el jugo, porque lo dimos todo en el disco, es como una oda al grupo de amigos y músicos que somos, las letras hacen sutil referencia a eso, muy autorreferencial…
– Lo que sí es más explícito es su esencia cancionera…
– Nuestra bandera desde lo musical es la canción, somos muy de la escuela de Los Beatles, esto de los estribillos, el desarrollo de la melodía… Igual Justo Silvestre tiene algunos coqueteos con lo urbano, en algunas canciones como Hechizado hay un coqueteo con R&B y el soul, que están más cerca de eso.
– ¿Imposible ser impermeable a lo que suena?
– De una forma u otra lo terminás mamando, y además hay cosas que me gustan mucho y me divierte jugar con eso. ¿Por qué por hacer pop rock no podemos cruzar esta línea? Obviamente siempre respetando la esencia, pero es parte también de la escena de hoy. Quizás antes o hacías reggae, o hacías rock, o hacías pop, todo muy dividido y hoy es un poco mezcla de todo.
– Se dice que ya "emergen del circuito under", "se consolidan en la escena"… ¿Cómo toman estas presentaciones?
– Nos vamos sintiendo parte de una escena, pero es difícil verlo porque está ocurriendo y queda mucho por crecer. De lo poco que podemos ir analizando, nos encanta ser parte de una nueva escena que se está generando. Se empieza a oler que hay algo potente pero hay mucho por ver todavía.
– ¿El Obras, escenario ya mítico, ratifica ese camino?
– ¿Y, hay algo no? La gente dice consagratorio y me parece como mucho porque todavía hay mucho por hacer, pero bueno, me decías hacer un Obras hace unos años y te decía "ni en pedo", y ahora estamos a punto de agotar. Uno va como normalizando las cosas, pero es increíble, es un tremendo flash. Todas las grandes bandas de los "80 pasaron por ahí en momentos increíbles, así que sí, es parte de esta ratificación…
– Y en este panorama ¿qué significa San Juan?
– Es parte del camino ir desarrollando la banda a nivel nacional. Ojalá podamos seguir yendo y también a un teatro, porque significará que más gente nos escucha, aunque la pasamos muy bien en Mamadera. Seguir yendo nos encanta. Es la primera gira nacional más grande que hacemos y es increíble ir a cada ciudad.
Dato
Silvestre y la naranja. Presentación del disco "Sueño Cítrico". Hoy a las 21 hs en Mamadera (Lateral de Circunvalación norte 1959 oeste, antes de Paula Albarracín). Entrada general $5.000 en entradaweb.com.ar
