La pobreza como la exclusión social preocupa en la Unión Europea como en España, destino de muchos argentinos que emigran hacia ese país.

 

En España, aproximadamente una de cada cuatro personas (26%) estuvo en riesgo de sufrir pobreza o exclusión social en 2022, una tasa que pese a haber caído 1,8 puntos es la tercera más alta de la Unión Europea, según datos publicados en las últimas horas por Eurostat. Sólo Rumanía (34%) y Bulgaria (32%) tienen un mayor porcentaje de personas en riesgo, mientras que en Grecia la tasa es igual a la de España (26%) y supera también en cuatro puntos la media de la UE, que se situó en el 22% el año pasado.

NÚMEROS DE LA EUROZONA

Entre el resto de grandes economías de la eurozona, sólo Italia (24,4% ) tuvo una tasa superior a la media europea, en tanto que en Francia (21%), Alemania (20,9%) y Países Bajos (16,5%) se situaron por debajo en una clasificación en la que Eslovenia (13%) y Polonia (16%) registran las tasas más bajas.

En total, 95,3 millones de personas en la UE, apenas 100.000 menos que en 2021, están en riesgo de pobreza o exclusión social, según Eurostat, que incluye en esta categoría a las personas cuyos ingresos están por debajo del umbral de la pobreza, que sufren de privación material o social severa, o que viven en hogares con baja intensidad laboral, es decir, donde los adultos trabajan en total menos del 20% del tiempo potencial de trabajo.

MUJERES JÓVENES EN RIESGO DE EXCLUSIÓN

"Mujeres, jóvenes entre 18 y 24 años, gente con un bajo nivel educativo y personas desempleadas tuvieron, de media, más probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social en 2022 que otros grupos de población", explica la oficina de estadística sobre el perfil de los europeos en riesgo. 

La situación laboral es el factor que más marca la diferencia: casi dos tercios (65,2%) de los desempleados mayores de edad estuvieron en riesgo de pobreza o exclusión, por encima del 42,9% de las personas inactivas no jubiladas, del 19,1% de los jubilados y del 11,1% en el caso de los empleados. 

EL CASO ESPAÑOL

En el caso de España, el riesgo de pobreza entre los desempleados (61,9%) y jubilados (17,2%) es menor que la media de la UE, mientras que entre las personas con trabajo se sitúa por encima, en el 15%. 

Por sexos, las mujeres tienen mayor riesgo que los hombres tanto en la UE, un 22,7% ellas y un 20,4% ellos, como en España (27,1% frente al 24,8%), y por franja de edad son los jóvenes entre 18 y 24 años los que mayor probabilidad tienen de sufrir pobreza y exclusión.

La tasa entre los jóvenes se sitúa en el 21,1% en la UE y el 26,5% en España, frente al 25,8% y 28,8%, respectivamente, de la población entre 18 y 64 años. Entre los mayores de 65 años, un 21,3 de esta franja de edad para el conjunto de los Veintisiete. 

Si lo que se mira es el nivel educativo, el riesgo de pobreza desciende conforme aumenta el académico: en la UE es del 34,5% entre quienes completaron sólo la educación secundaria, del 19,8% cuando se ha completado bachillerato o formación profesional; y del 10,5% entre quienes tienen estudios universitarios.

La distribución es similar en España, donde las tasas son del 33,7%, 25,4% y 14,1%, respectivamente.

 

Por Agencia EFE