Señor director:

Pasan los años, las décadas y parece que muchas personas no aprenden o no quieren hacerlo para insistir en lo mismo. Se trata de la quema de hojas y pastizales. Por lo general, en distintos barrios del Gran San Juan hay personas que barren las veredas, juntan las hojas de los árboles y aprovechan para arrojarlas a las acequias y ahí encender el fuego para que se consuman. En las zonas rurales se queman los pastizales, en vez de cortarlos y empaquetarlos para darles otro uso. Los fuegos encendidos suelen convertirse en incendios, más aún cuando hay viento zonda. Si bien en estos días hace frío, lo importante es guardar las hojas en bolsas para que se las lleven los recolectores de residuos. De esa manera evitamos tragedias en la comunidad.

Susana Morelia
DNI 10.692.576