Cuando llega la temporada de discusiones salariales, en muchos medios del país, se instala el tema sobre el patrimonio de ciertos sindicalistas, sus extensos mandatos y la falta de representatividad. No eludo la temática. Es más, hay que darla en profundidad y llegar a conclusiones y decisiones. Me asquea el oportunismo deslegitimador de la lucha salarial de los trabajadores y la presunta falta de gratuidad en tales operaciones mediáticas, ya que se beneficia a la clase que financia centralmente a los medios (los patrones públicos y privados). Como si la mayor o menor veracidad de esos vicios sindicales, transformara de forma automática, en justos y equitativos a los paupérrimos salarios en discusión.

Me molesta que en medio del conflicto salarial docente, se pretenda discutir de educación; pero sólo hasta que vuelven los niños a la escuela. Y se acabó la cuestión. Nunca se discute si es o no importante que al ser humano que imparte la educación, conviene pagarle salarios justos.

Soy un convencido que mi bienestar, también lo integra el bienestar de los que están más abajo, los vulnerables. Lo hago por conciencia histórico social, por solidaridad; por humanismo. Pero centralmente por pragmatismo, porque si seguimos fabricando seres humanos excluidos, marginados o caídos del sistema; un día, por clamor del cielo y por necesidad vendrán por nosotros. 

Hemos hecho un mundo groseramente injusto. Hagamos algo. Yo me limitaré a quejarme por escrito, con el humilde objetivo que otros teoricen, divulguen, hagan conciencia y generen acciones adecuadas. Hoy que tenemos tiempo, no esperemos más; porque guste o no, cueste o no: donde hay una necesidad, debería haber un derecho, o al menos una oportunidad real y concreta.

Mi móvil inmediato que me indigna, es que envié un escrito sobre la mentira que el Gobierno Nacional y ciertos medios han postulado en cuanto a que no existe Paritaria Nacional Docente. La oportunidad de ese escrito era que se publicara en lo inmediato. Hasta acá no se lo hace, quizás aparezca; pero como sea, agradeciendo cada vez que me han publicado algo.