Señor director:
Cada provincia tiene su fiesta popular que la caracteriza. En estas el pueblo se vuelca a manifestar sus tradiciones, sus riquezas naturales, sus industrias, sus costumbres, para proyectar el futuro. Las celebraciones cuentan con la participación de gobierno y pueblo. Con el tiempo las han convertido en la continuidad del sentir en todas sus expresiones como la cultura, que expresa sus maravillas y creaciones, sobre todo cuando de carruseles se trata. A lo largo de décadas, miles de personas aplauden y gozan del espectáculo en cada temporada. No es fiesta si no se elige a la chica más linda para transformarla en "La Reina", de la fiesta que representa al pueblo en otras celebraciones populares en el país. Mendoza y su Fiesta de la Vendimia es un canto al trabajo de agrícola, en especial de la vida y ese producto bíblico como lo es el vino. El fotógrafo José Mazuelos logró retratar momentos del carrusel de esta fiesta mendocina el 13 de abril de 1940. En ellas se aprecia que después de la cosecha de la uva, llegaba la fiesta con todo el pueblo volcado al carrusel con carruajes alusivos y sus reinas. Sólo han pasado 80 años y la Fiesta de la Vendimia de la provincia hermana, cada año renace, mostrándose a todo el país. San Juan debe tomar el ejemplo de la vendimia mendocina al reflotar la Fiesta Nacional del Sol, que estuvo varias décadas en el ostracismo. Pero le falta algo, la sencillez y riqueza del trabajo, su cultura, su gente y sus productos de la que hacía gala en la década de 1970 con los ranchos típicos y tantas otras cosas. Sin dudas que luego de esta pandemia, se llevará a cabo con mucho protagonismo popular.
