Enzo Jesús Recabarren Zárate tiene 25 años y a pesar de su corta edad, cuenta con un extenso prontuario. El sujeto se encontraba con pedido de captura, pero esos días de libertad se le terminaron el pasado domingo cuando en un ataque de furia, atacó a su ex con un cuchillo y ante el llamado de la jovencita a la Policía, el sujeto esperó por los efectivos policiales a quienes también atacó hasta lograr ser aprehendido. Este viernes fue condenado y regresará al Penal.
Todo sucedió en la madrugada del domingo pasado en una vivienda de Rivadavia. Ese día, cerca de las 4 y media de la madrugada, Recabarren llegó a la casa de su ex pareja, con quien tiene tres hijos en común pero estaban separados desde comienzos de este año. En la vivienda, donde vive la mujer y los tres pequeños, también vive su hermana junto a sus hijos.
Recabarren se tiró sobre el cuerpo de su ex pareja rodeándola con uno de sus brazos e inmovilizándola. Esto alertó a la hermana de la joven atacada, que se acercó inmediatamente a la habitación de su hermana y al ver lo que sucedía, le quitó el cuchillo tipo tramontina que Recabarren tenía apoyado a la altura de las costillas de la chica.
Luego de lograr quitarse a Recabarren de encima, el sujeto le reclamaba a su ex pareja que le hiciera entrega de su hija mayor, de 5 años de edad, quien se encontraba recostada junto a ella y tirándola de las piernas, logró sacarla de la cama y sostenerla entre sus brazos. Las mujeres forcejeando, lograron quitarle a la menor de sus brazos y ahí la ex cuñada llama a la Policía.
Cuando la mujer le avisó a Recabarren que se fuera porque la Policía estaba en camino, provocó que Recabarren se altere aún más. El sujeto se dirigió a la cocina y comenzó a reunir varios cuchillos tramontina dejándolos sobre la mesa, también tomó un lampazo y lo quebró. Luego tomó una cuchara y la quebró, haciendo que del mango de madera sobresaliera un sobrante metálico que comenzó a afilar sobre el piso de hormigón de la cocina. Con esa punta, comenzó a autoagredirse en su propio cuello, ante la mirada atónita de las dos mujeres.
En esos momentos el móvil policial estaba llegando al lugar, fue ahí que Recabarren tomó el palo de escoba y apenas el vehículo se detuvo, el sujeto le asentó varios palazos al móvil policial, rompiendo el espejo retrovisor externo izquierdo, y provocando un abollón en el guardabarros delantero izquierdo.
La furia del sujeto no se detuvo y cuando quiso ingresar al domicilio, las mujeres se habían encerrado con pasador. Aún así, Recabarren rompió la ventana de una patada e ingresó, tomó un cuchillo tramontina y desde dentro les gritaba a los efectivos policiales: “vengan, entren que los voy a matar”. El oficial de la Comisaría 4ta, ingresó y comenzó a forcejear con Recabarren cayendo ambos al piso logrando reducir al violento con la ayuda del chofer del móvil. El oficial terminó con un corte en su mejilla izquierda y en ambas manos.
Recabarren fue condenado este viernes por los delitos de daño agravado en concurso real con amenazas agravadas, violación de domicilio, daño, atentado y resistencia a la autoridad, amenazas agravadas a la autoridad y lesiones a la autoridad, teniendo que cumplir un año y seis meses de prisión en el Servicio Penitenciario Provincial.
