La baja por lesión de Nicolás González representó un golpe durísimo para Lionel Scaloni y toda la Selección Argentina. Y en especial para el delantero zurdo, que estaba ilusionado con disputar el Mundial pero sufrió una complicación física y debió marcharse del búnker albiceleste en el barrio La Perla. "Estoy mal, siento mucha tristeza. Ahora sólo quiero pensar en mejorar y pasar tiempo con mi familia", expresó Nico en su arribo a Florencia, Italia. Además, trató de mirar hacia adelante y mentalizarse en lo que viene con Fiorentina: "Estoy pensando en volver a jugar, a ver cómo sigo". El tiempo de recuperación de su desgarro es entre 30 y 40 días.