Cacho Garay quedó en libertad este jueves por la tarde, después de ser imputado y con una caución de 1 millón de pesos. Poco después de las 18.30 el humorista mendocino salió de la Comisaría 11 de Luján de Cuyo acompañado de su abogado Daniel Romero, allegados y familiares.
Garay vestía un pantalón informal, una campera negra tipo aviador, tenía lentes y un rodete en su pelo al estilo Leonardo Fariña. En la vereda de la comisaría se paró para hablar con Canal 7 y dijo: "No voy a hablar del tema, estoy sujeto a derecho y de esto se va a encargar la Justicia".
Sin embargo, con el tono tranquilón que lo hizo famoso en VideoMatch, el humorista reveló: "Estoy muy angustiado y sorprendido. Tengo que agradecer a la inmensa cantidad de personas que se han acercado o han escrito en las redes para solidarizarse".
Y agregó: "Para ustedes que saben quien soy y como estoy, me voy con la frente bien alto. Voy a seguir en Mendoza, con más orgullo que nunca, al domicilio de un familiar. Es irrelevante hablar para mí de algo que no ha sucedido. En Córdoba no sucedió ninguna pelea, no debería decirlo".
Con respecto a las armas, Cacho Garay aseveró "me gustan las antigüedades, tengo un arma del año 1.700 y otras que, con mala suerte, las pericias dieron que están en funcionamiento".
Garay aseguró que sus espectáculos siguen vigentes: "El público se merece esta explicación, sabe que doy la cara. Mi romance con el público sigue intacto".
Luego aclaró: "Me siento decepcionado, es lo peor. Es una cosa totalmente ajena a mí. Tienen la prueba con la gente que me conoce, sigo siendo el mismo, orgullosamente mendocino, artista y voy a seguir arriba del escenario haciendo lo que me gusta a mí que es llevarle una sonrisa a la gente".
Fuente: Diario Uno
