No solo las famosas que han subido de peso han recibido las burlas y críticas de los haters, algo que han vivido en carne propia desde Adele en su momento hasta Kirstie Alley (fallecida el año pasado). También la delgadez es blanco de seguidores que se arrogan el derecho de juzgar sin conocer lo que hay detrás de cada estrella que ponen en la mira. El más reciente ejemplo de esto es Lily Allen, la cantante británica que está cansada no solo de las burlas, sino también de esos opinólogos que suelen endilgarle anorexia u obsesión, sobre todo porque no hay nada de lo que dicen. Lily, quien formó pareja con David Harbour (Stranger Things) fue diagnosticada con TDAH, un trastorno por déficit de atención con hiperactividad que podría ser en parte causa del por qué "se olvida’ de comer, tal como ella misma contó en el podcast Off Menu.
"Soy bastante mala en ese sentido. Hasta que no veo algo de comida no me digo: +Debería comer algo+. Pero me encanta la comida, me encanta comer. Pero se me olvidan las cosas’, dijo la mamá de Marnie y Ethel, fruto de su matrimonio con Sam Cooper.
Pero además, la cantautora detesta la comida chatarra, por lo que cuando ingiere alimentos prefiere la comida saludable, con buenos ingredientes y sobre todo hecha en casa, un hábito que también repercute en su físico.
"Tengo una regla algo rara en lo que se refiere a la comida rápida. No me gusta y no suelo comer nada que no haya sido preparado para mí. No soporto la idea de comer algo que provenga de una pila de alimentos precocinados. Tiene que haber algo de intención. Tampoco me gusta la comida de los aviones porque procede de un almacén. Quiero pensar que es una mentalidad algo anti capitalista sobre hábitos alimenticios", explicó la artista algunos de los por qué de su magra figura, donde la genética también tiene su rol, aunque a varios parezca molestarles.
Looks
Camaleónica, Lily no se ha puesto palos en la rueda a la hora de probar looks y atuendos cada vez que sentía la necesidad de hacerlo, y varias veces se convirtió en tendencia.
